A todos – みなさんへ

flor unajaponesaenjapon.com

Con la esperanza de que puedan sentir lo que siento …

«No es necesario que expliques nada, tú a lo tuyo y punto»
«¿Por qué explicas lo que piensas, por qué dedicas entradas a los que no quieren escuchar, a los que piensan que la verdad es una sola?»
«Lo que tienes que hacer es no leer y contestar comentarios, borrar los que no te gusten y seguir escribiendo lo que quieras como hacen todos»

Yo no puedo, porque yo no soy todos.

Tener diferentes opiniones, puntos de vista es lo más normal e interesante que pueda haber en las relaciones humanas. ¿Por qué nos enojamos o nos molestamos con algunas opiniones, por qué a pesar de que nos critiquen, hay puntos de vista que no molestan? ¿Dónde está la diferencia?

Pienso que está en la educación, en la forma de decir las cosas.

«Si la bestia pudiera comprender, envidiaría al hombre el goce de poder explicar el hambre y el amor. Y si el hombre se detuviera a pensar qué ha hecho de ese precioso bien, a menudo envidiaría a las bestias y se callaría para siempre» (El silencio, compañero del hombre – Hilda Basulto)

Dialogar significa una conversación entre dos o más personas. No significa decir que yo tengo la razón, todo lo que yo digo es la verdad del mundo. Cada uno tiene SU verdad y todas deben ser aceptables, pero claro … según la forma en que se digan.
Los que comprenden esto, pueden dialogar, aceptar los pensamientos y puntos de vista, experiencias de los demás; los que no, los que piensan que solo hay una verdad, su verdad, por más que dialoguemos … creo que es imposible.

Hay personas que piensan que todas las críticas me las tomo como un ataque, que no sé dialogar, aceptar los diferentes puntos de vista de los demás porque soy japonesa. Mis sinceras disculpas por no poder comprenderlos.
Hay personas (no japonesas) que tampoco aceptan diferentes opinones, experiencias, forma de vida y lo dicen, diciendo que no es así. ¿Eso es también dialogar? ¿Es aceptar las diferencias, es aceptar las críticas de otros? ¿Por qué siempre me lo dicen a mí? ¿Dónde está lo malo? ¿Cómo tengo que hacer para comprender lo que dicen los demás? ¿Tengo que decir «sí, es así, tienes razón» a TODOS?

Estas son cosas que estuve pensando estos dos años, siempre, siempre … y muchas veces me sentí mal, muy mal solo pensando en el por qué … hasta hace dos días y ahora estoy muy tranquila.

¿Por qué? Porque encontré la respuesta. Mejor dicho, dos españoles (uno en Japón y  otro en España) me dieron la misma respuesta, y todo quedó más claro que el agua. Lo entendí todo.  Entendí por ejemplo como dijo un lector, por qué si digo que me gustan los días con sol, me dirán que estoy discriminando los días nublados o con lluvia. Y ahora entiendo también por qué en los blogs donde solo se habla mal de Japón, mis comentarios (con respeto y educación), pasan a ser «comentario eliminado por el autor».

La diferencia de costumbres y el no poder comprender totalmente el idioma, sobre todo los dialectos o regionalismos de cada país, de cada zona, pienso que son también el resultado de los malentendidos.

Sé muy bien que habrá españolas con pareja japonesa que lo están pasando mal en Japón con las suegras japonesas. Y con el permiso de todos los españoles, en España también (y digo suegras españolas porque todos los casos que conozco son de españolas, aunque también hay parejas sin problemas).
Una japonesa con dos hijos y viviendo en España en la casa de la madre de su esposo español (no digo el lugar porque no quiero que se peleen los españoles entre sí), tiene muchos problemas con la familia de su esposo, sobre todo con la suegra. Ella (la suegra) tira a la basura toda la comida japonesa que prepara la nuera porque la comida japonesa no es para comer, y es por eso que los japoneses somos todos chiquititos. ¿Y el esposo? No dice nada, solo le dice que se tiene que acostumbrar (es bastante machista … pero no es japonés). Ella aguanta esta situación por sus dos hijos, porque no quiere que ellos se queden sin padre … o sin madre, y está tratando de ser alegre con la familia y los amigos.
Una de las muchas historias que conozco. Tal vez no sea tan duro como es en Japón, y el color rosa sea diferente, pero en España también no es todo color rosa.

Con esto, NO quiero decir que todas las suegras españolas sean así (porque ya sé lo que me van a decir), o que todos los españoles sean así o que toda España sea así.
Al leer esto, algunas personas pensarán que la nora otra vez que no acepta lo que pasa en Japón. No es eso, acepto todo lo que me digan, pero si es posible, me gustaría que aceptaran también lo que digo. Y no es que esté atacando a España, estoy contando una historia real que conozco donde los protagonistas son una japonesa, un español y una suegra española.

Intercambiar opinones, dialogar significa escuchar las opinones de otros, ¿no?. Por eso pienso que en los comentarios, siempre es necesario escuchar las dos caras (o más) de la moneda, aceptar también las opiniones de otros y no molestarse y decir que no sabes o no conoces o que la realidad es así, porque hay muchas realidades como extranjeros en la isla.

Otra cosa que les quería pedir a los que piensan y afirman que todos los japoneses somos racistas, discriminamos, que somos tontos, y no sé cuántos adjetivos más. Que me lo digan a mí está bien, acepto todas las cosas que me digan, si piensan que soy así, si sienten que soy así a través de mis artículos y comentarios, me da mucha lástima pero acepto todas esas críticas y adjetivos.

En Japón hay 130 millones de japoneses, y si piensan que todos son así, les pido que no lo piensen o traten de pensar que no todos son así. O por lo menos, déjenme decirles que la abuelita que vive en frente de mi casa, la familia del niño que vive al lado de mi casa, los profesores de las escuelas de mi barrio, el cartero que me visita todos los días y que sabe que recibo paquetes y cartas del extranjero y me pregunta cosas de España y Argentina, los niños que me saludan cuando van a la escuela, el señor de la tienda de frutas, mis amigos, amigas, compañeras de trabajo y todas las personas que conozco que trabajan ayudando a los extranjeros como voluntarios … no lo son. De mí pueden pensar y decir cualquier cosa, pero hay japoneses en Japón que valen la pena.

¿Y por qué tanto rollo?

Porque solo quise explicar que las muñecas Kokeshi son simpáticas 🙂

Muchísimas gracias. Y a leer otra vez
Las siete maravillas del mundo.

Un poco tarde pero me voy a trabajar,
a ganar el arroz de cada día. Hasta pronto.

Con la esperanza
de que hayan podido sentir lo que siento …

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日本人読者のみなさんへ、

日本語のテキストはもうしばらくお待ちくださいませ。

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2 respuestas a A todos – みなさんへ

  1. nora dijo:

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    Con el permiso de todos ustedes, los comentarios están cerrados.
    Muchísimas gracias y perdonen.
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Los comentarios están cerrados.