Todos tus rostros – 君のすべての表情(kimi no subete no hyoujyou)

audrey unajaponesaenjapon.com
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«Conozco de tí todos tus rostros. Ahora puedo decirlo. Con esta voz que cae como lluvia de primavera sobre tu cabeza levemente inclinada, sobre tu temblorosa sonrisa y las lágrimas que titilan como estrellas en la punta de tus pestañas.

Todos tus rostros, Ana.

Aquel redondo y azorado rostro de tu infancia, asomado a la tapia para verme jugar a la pelota con los chicos del barrio, chocolate en la pera y los labios fruncidos en la risa para que no te descubriera el agujero que dejaban los dientes de ratón, con puntillas en los bordes que recién empezaban a crecerte.
–¡Vieja sin dientes! ¡Ahí va la vieja sin dientes! — te gritábamos todos, los «grandecitos», olvidados ya que hacía dos o tres años habíamos pasado por lo mismo. Te enojabas, nos tirabas con algo, esquivábamos y salíamos corriendo…

Otra cara: lavada, limpia, enmarcada por trenzas impecables. La de tus once años, arriba del tablado improvisado en la escuela decías un verso. Y qué bien lo dijiste. Aplaudí, y cuando me miraste me hice el desentendido y dejé los brazos quietos a los lados del cuerpo. ¿Por qué los chicos suelen tener vergüenza de sus arrebatos y de sus entusiasmos? Yo podía aplaudirte frenéticamente desde mi butaca, pero no podía aceptar que me vieras hacerlo.

A los quince años pasabas por la puerta de casa del brazo de tu hermana. Carita pálida, con el rubor de siempre preparado para teñirla como un reflejo de crepúsculo rojo sobre las margaritas. Me gustabas, pero no me atrevía a confesármelo…Me temblaban las rodillas cuando me decías: «Chau, Luisito». Luisito… ¡Qué Luisito ni qué Luisito! Si hasta creo que fue por ese «Luisito» que me animé a hablarle a la chica del farmacéutico. No era linda como vos, casi ni la recuerdo…En cambio podría dibujar la expresión de tu rostro encolerizado, defraudado, cuando me viste pasar de la mano con ella. Podría dibujarlo sin equivocarme (si supiera dibujar). Dos dientecitos mordiendo el labio inferior, las cejas apretando una arrruga en el entrecejo, las aletas de la nariz abiertas y los ojos relampagueantes, inquisidores, y las mejillas ardiendo. Pero no me dijiste más «Chau, Luisito», sino «Chau, Luis». Un «chau, Luis» despectivo, indiferente, frío, pero en el que yo descubría un escondido reproche, un enojo cálido como una caricia o como una promesa. ¿Sabías que me sentía importante, grande, casi un gigante cuando pude ver que molestaba esa amistad con la chica? Era una confesión sin palabras, o por lo menos un grito de algo que vos no sabías que estaba creciendo dentro tuyo.

Lo de la chica del farmacéutico duró tres o cuatro idas al cine y unas cuantas vueltas por  la plaza. Duró hasta que me dí cuenta que Coco Cancela te  arrastraba el ala y vos te pavoneabas con una cara de diosa, de reina, de vampiresa de Hollywood… que me hacía hervir la sangre. Escribí tristes poemas, adelgacé, me prendí al cigarrilllo, dramaticé mi sufrimiento tanto como corresponde a los dieciocho años… Los muchachos me cachaban: «Estás enamorado de Ana». «Qué voy a estar…es una pavota» . Una «pavota» que tropezó conmigo a la salida de misa y me dijo de sopetón: «Esta tarde te espero a las seis en la puerta de casa».

¿Qué anduve haciendo hasta esa hora? Aunque de recordarlo dependiera mi vida, no podría. Un tiempo en blanco donde pasaron cosas, gente, donde hubo ruidos y palabras, donde la luz del día se murió y dio paso al crepúsculo. Para mí, el tiempo era esa frase larga donde vos, vos misma habías marcado un comienzo.
A las seis. Qué silencio. No sabía qué empezar a decirte, ni cómo hacer para mirarte de frente. Caminamos despacio, baldosas rojas, baldosas grises, y por fin…»Hacía mucho que tenía ganas de hablar con vos». «¿Sí?…y …¿por qué?». «Porque…pero no importa…ahora todo va a ser distinto».

Y todo fue distinto desde entonces. Eramos «novios». Mis padres se reían, tus padres se enojaban, yo me iba a algunos bailes y alguien te lo contaba… Te pasabas muchos días sin hablarme y a mí me parecía que el mundo se acababa. Era en ese silencio tuyo, en ese dejarme solo como un castigo donde yo encontraba otra vez mi dimensión de hombre, la calidad de mi amor, la profundidad que tenía en mi corazón ese sentimiento que estaba en mí desde la infancia.

Después murió mi padre, tuve que dejar de estudiar (segundo año de abogacía), tuve que trabajar duro. Me alentaste, me sacaste a flote. Y hasta me hiciste sumergir otra vez en los libros. Nos casamos, juntamos nuestros esfuerzos, y conocí tu rostro cansado de muchas tardes cuando volvías del trabajo. Y el rostro de tu amor templado por mis besos. Y el somnoliento rostro de los madrugones, Y tu rostro orgulloso de cuando recibí mi título de abogado.

Pero me faltaba uno. Y es este rostro de hoy… éste, sublime, encantador, que me conmueve hasta el llanto, que se superpone a los otros y les gana en belleza, en amor y en ternura… Es este rostro luminoso, alegre, enamorado, pleno con que me muestras esa cosita milagrosa que arrullas en tus brazos. «Es nuestro, Luis… nuestro hijo… ¿te das cuenta?»

El rostro del momento más hermoso de nuestras vidas, Ana”.
(autor: Pablo Puente)

Dedicada especialmente a una «hermana» argentina y a los «tres kilos de inocencia pura» 🙂

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Cuando era muy pequeña (en Argentina), soñaba en ser princesa, porque estaba segura que me iba a casar con un príncipe. Después, con los años, cuando me dí cuenta que una puede ser princesa  aunque no se case con un príncipe, me encontré con este artículo en una revista argentina.

Hubo un Luis en mis años argentinos, que tropezó un día conmigo cuando volvía de la escuela secundaria, con unas «impecables trenzas» y el guardapolvo blanco, y me dijo que cuando sea grande quería casarse conmigo. Era descendiente de italianos, un poco mayor que yo, y vivía en la misma cuadra.
Después de unos años, él ingresó a la Armada Argentina y yo tuve que volver a Japón con mi cajita de recuerdos llena de amigos, de la escuela, de baldosas rojas, baldosas grises, el aire del barrio… y ese Luis.

Hace unos días, poniendo en orden los papeles de mi carpeta, me encontré con este artículo y volví a leer estas páginas, amarillas y rotas por el tiempo.
Hoy es el Día de San Valentín y supongo que algunos blogs escribirán sobre el San Valentín en Japón, pero yo lo quise festejar de una manera diferente. Sobre como se festeja en Japón, lo voy a escribir el mes que viene.

A todos los que tienen pareja, a los enamorados a distancia, los enamorados en silencio,  a todos…

Feliz Día de San Valentín.

Los que todavía no tienen pareja, reciban, estén donde estén, este pequeño regalo de Una japonesa en Japón.

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Muchísímas gracias por leerme y hasta la próxima 🙂

Entrada original de Una japonesa en Japón

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幼いころ(アルゼンチンで)、私は大きくなったらお姫様になると思ってました。何処かの国の王子様と絶対に結婚すると思っていましたから・・・(笑)。そして、大きくなるにつれて、王子様と結婚しなくてもお姫様になれるんだなと思うようになりました。ちょうどそのころ、アルゼンチンの雑誌に上記の記事(スペイン語で書いた記事)と出会いました。
ある男性の愛する人へのラブレターです。紙は古く黄色くなってて、ところどころ破れていますが、でも目を通すたびにいろんなことを思い出します。

内容は、ルイス(男)とアナ(女), 二人の愛の記録のようなものです。

物心ついたころから、ルイスはアナのことが好きで、彼女の表情を説明をしながら、二人が大切に育てた愛の物語です。
すべての表情とは・・・愛するアナの小さいときからの表情を見守ってきた”お兄さん”ルイス・・・
歯の生え変わりの時期にみた表情。11才のときの、三つ編みの似合う表情で、学校の舞台で詩の朗読をしたとき。15才・・・お姉さんと歩きながら、恥ずかしさでほほをほんのり赤く染まった表情。
そして、ルイスがほかの女の子とデートをしたときの・・・怒った表情・・・など、など・・・

お互いに愛を育てながら過ごした青春時代。結婚して、共働きのため、毎日疲れて帰ってくるときの表情。朝寝坊の表情。ルイスが弁護士の資格をとったときの喜びの表情・・・

すべての表情・・・

だけど、たった一つの表情が残ってた。その表情は今までのものより一番美しい・・・小さな命を両腕に抱きながら、満足そうな表情で”私たちのものよ、私たちの子よ・・・分かる?”と話すその表情・・・

二人の人生の中で一番輝いている表情・・・

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本当はちゃんと翻訳をしたかったのですが、上手く出来ませんでした(汗)。少しつづ訳しますので、日本語の文だけ更新したいと思います。

今日、このラブレターを選んだ理由は、14日、バレンタイン・デーだからです。日本のバレンタイン・デーのことは来月みなさんに説明したいと思います。

ルイスとアナと似たような青春時代を過ごしたこの私は、この記事は好きな物語の一つです。今日、いろんなことを思い出しながら書きました(笑)

素敵なバレンタイン・デーでありますように・・・

いつも下手な日本語を読んでいただいて、ありがとうございます。
では、また・・・

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68 respuestas a Todos tus rostros – 君のすべての表情(kimi no subete no hyoujyou)

  1. nora dijo:

    Gotaro,
    Me gustó tu comentario. Muy bueno 😉
    Saludos.

    corsaria,
    De nada y gracias por la tarta 🙂
    Un abrazo.

    Mhyst,
    *otro suspiro* 🙂

    yhamilet,
    Me alegro que te haya gustado
    Tú si que puedes ser princesa… o ya lo eres? 😉
    Un beso.

  2. Pingback: San Valentín en Japón - 日本のバレンタイン・デー en Una japonesa en Japón ー ある帰国子女のブログ

  3. Kokoro dijo:

    Nora, del Luis de tus recuerdos ya no volviste a saber mas de el desde entonces?

  4. nora dijo:

    Kokoro,
    Lamentablemente … Pero el recuerdo lo tengo guardado en la cajita de los tesoros 🙂
    Un cordial saludo y gracias por la visita.

  5. Magaly dijo:

    Muy bueno tu blog Nora, me topé por casualidad y me enganché, feliz dia desde Venezuela

  6. nora dijo:

    Magaly,
    Muchísimas gracias por la visita y tus palabras.
    Un cordial saludo.

  7. Algunlugar dijo:

    Uffff!(suspiro) Norita, no se como explicar…conforme iba leyendo, empece a sentir que me trasladaba al pasado, a la epoca de mi adolescencia, a mi primer enamoramiento. Su rostro lo tengo grabado hasta ahora. Como soñaba con ella! Hasta me dio fiebre sin tener gripe.
    Pero nunca pude decirle lo que sentia, lo intente varias veces, ensayaba, pero cuando estaba frente a ella temblaba. Le decia: «sabes que?». Ella respondia: «si?»,y hasta alli llegaba mi valor, comenzaba a dar pasitos en el mismo lugar como un tonto y siempre terminaba diciendole: «no, nada».
    Uffff! Hasta que ella empezo a salir con otro chico, me dolio mucho y empece a frecuentar otro barrio.
    Que tonto fui, no? «que hubiera pasado si…» no lo se, pero es un bonito recuerdo de esa primera vez, de cuando el corazon no quiere obedecer a su dueño y se acelera y desacelera sin poder controlarlo, aunque le diga: «para loco, para!»
    No tengo verguenza al decirte que unas lagrimitas se asomaron mientras te leia.
    Un abracito de osito para ti.

  8. nora dijo:

    Algunlugar,
    Tu comentario me dejó con una sonrisa y también con unas lagrimitas…
    Qué buenos recuerdos … Gracias por leer la entrada.
    Otro abracito de osito.

  9. Pingback: Día de San Valentín - バレンタイン・デー en Una japonesa en Japón ー ある帰国子女のブログ

  10. PEIN:: dijo:

    Oh pues que bonita entrada comadre pero se te olvida algo… Tu eres la princesa de este puente n_n por cierto tengo a mi hermosa mensa jajajaja asi que de todas formas pasare a ver el regalo para los que no tienen y si me gusta me quedo con el jajajajajajaja.

  11. PEIN:: dijo:

    Jajajaja ya lo vi y por supuesto que me lo quedo jajajaja. Gracias! 😛

  12. nora dijo:

    PEIN::,
    Me alegro que te haya gustado la entrada y el regalo 🙂
    Un saludo de tu comadre.

  13. Pingback: Calpis, el sabor del primer amor – カルピス、初恋の味 (calpisu, hatsukoi no aji) en Una japonesa en Japón ー ある帰国子女のブログ

  14. MikOv dijo:

    Principessa… by the way… you don’t need to dream any more about being a princess… because you have been a princess all the time, and this is since the very begining in the first place.

    yours,

    Guardia di Palazzo

  15. nora dijo:

    MikOv,
    Thank you … 😉
    Abrazote.

  16. Pingback: nora, una japonesa en Japón en Una japonesa en Japón ー ある帰国子女のブログ

  17. Fermin dijo:

    Hola. ¿Alguien sabe como se dice «persona auténtica» en japonés?

  18. nora dijo:

    Fermin,
    Depende de la frase pero puede ser «honmono no hito».
    Un cordial saludo.

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