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	Comentarios en: Ranko Fujisawa y el tango argentino &#8211; 藤沢嵐子とアルゼンチン・タンゴ	</title>
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	<description>Construyendo un puente hacia el futuro, entre los países de habla hispana y Japón. 日本とスペイン語圏の未来への懸け橋</description>
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		<title>
		Por: Duy		</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Duy]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 04 Jul 2017 14:43:51 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Si la escuchas sin saber nada no podrías saber que es japonesa, no soy muy de tangos pero cantaba muy bien.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Si la escuchas sin saber nada no podrías saber que es japonesa, no soy muy de tangos pero cantaba muy bien.</p>
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		<title>
		Por: nora		</title>
		<link>https://unajaponesaenjapon.com/40217/ranko-fujisawa-y-el-tango-argentino-cantante-japonesa-japon/comment-page-1#comment-103899</link>

		<dc:creator><![CDATA[nora]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 22 May 2017 10:37:20 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[juan,
Muchas gracias por tus comentarios e información.
Un cordial saludo.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>juan,<br />
Muchas gracias por tus comentarios e información.<br />
Un cordial saludo.</p>
]]></content:encoded>
		
			</item>
		<item>
		<title>
		Por: juan		</title>
		<link>https://unajaponesaenjapon.com/40217/ranko-fujisawa-y-el-tango-argentino-cantante-japonesa-japon/comment-page-1#comment-103820</link>

		<dc:creator><![CDATA[juan]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 21 May 2017 16:55:11 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Norachan
Buscando información sobre la gira de nuestro Presidente Mauricio Macri, sobre todo por Japón, te transcribo una noticia muy simpática publicada en el diario Clarín, noticia de la que no tenía conocimiento, ya que en la época del acontecimiento, ya no me encontraba en Argentina.
Además de no ser muy fanático del futbol, pero en el fondo de mi corazón soy hincha del Rojo de Avellaneda.
La única vez que fui a una cancha, fue cuando un compañero de trabajo, me invito a ir al partido de Boca y River en la bombonera, esto aconteció aproximadamente en los años 64 o 65. 
Es un espectáculo muy imponente, recuerdo algunos jugadores de ese partido, por Boca: Ángel Clemente Rojas, Ubaldo Ratin, Silvio Marzolini y Antonio Roma, y por River: Angel Labruna, Carrizo, Luis Cubilla, Luis Artime y Oscar Mas.   

Afectuosamente Juan

Clarin.com
19/05/2017 - 13:51

Política
Gira internacional

Mauricio Macri saludó a Naohiro Takahara, el japonés que jugó en Boca en 2001

Fue durante una recepción que le brindara el Primer Ministro japonés, Shinzo Abe, en To-kio.

 
Macri saludó a Takahara en Japón. Foto Presidencia

El presidente argentino tuvo su momento futbolero en su paso por Tokio. Mauricio Macri saludó al futbolista Naohiro Takahara, que jugó en Boca en el año 2001, durante la recep-ción que le ofreciera al Jefe de Estado el Primer Ministro japonés, Shinzo Abe, en Tokio.

 
Macri saludó a Takahara en Japón. Foto Presidencia

Takahara fue el primer japonés en jugar en el fútbol argentino. Llegó a Boca en 2001 lue-go de una gestión del propio Macri, por entonces presidente del club, cuyo objetivo era instalar a Boca en el mercado asiático.

 
Macri cuando presentó al japones Takahama en Boca en 2001

Sin embargo, el paso de Takahara por Boca fue discreto. Apenas jugó 6 partidos y marcó un solo gol, en una goleada 6-1 contra Lanús.
Es más, Takahara sigue en actividad en el Okinawa SV 沖縄SV, un equipo de la ter-cera división de Japón del cual es fundador, presidente y delantero. El detalle no menor es el color de la camiseta del club: azul y oro con los de Boca Juniors.

 
El Okinawa SV, club que fundó Takahara en honor a Boca y en el cual juega hoy a los 37 años

Además de ese recreo deportivo, Macri habló y afirmó que Japón es un socio importante para el objetivo de darle valor agregado a los productos agropecuarios, como también para contribuir al desarrollo de la infraestructura, la minería, la energía, la comunicación y la industria automotriz.
&quot;Queremos que Japón tenga una presencia importante. Con nuestras licitaciones abiertas y transparentes, y con sus precios y financiamiento, tiene grandes chances de participar en grandes emprendimientos&quot;, dijo el presidente argentino.
Macri llegó ayer a Tokio, en su visita oficial a Japón, luego de su paso por China y Emira-tos Árabes. El presidente emprenderá el regreso a la Argentina en la tarde del sábado japonés (7.30 hora argentina) poniendo fin a su gira por Asia.

Para las fotos ver:
https://www.clarin.com/politica/mauricio-macri-saludo-naohiro-takahara-jugara-boca-2001_0_S1IXk2nxZ.html]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Norachan<br />
Buscando información sobre la gira de nuestro Presidente Mauricio Macri, sobre todo por Japón, te transcribo una noticia muy simpática publicada en el diario Clarín, noticia de la que no tenía conocimiento, ya que en la época del acontecimiento, ya no me encontraba en Argentina.<br />
Además de no ser muy fanático del futbol, pero en el fondo de mi corazón soy hincha del Rojo de Avellaneda.<br />
La única vez que fui a una cancha, fue cuando un compañero de trabajo, me invito a ir al partido de Boca y River en la bombonera, esto aconteció aproximadamente en los años 64 o 65.<br />
Es un espectáculo muy imponente, recuerdo algunos jugadores de ese partido, por Boca: Ángel Clemente Rojas, Ubaldo Ratin, Silvio Marzolini y Antonio Roma, y por River: Angel Labruna, Carrizo, Luis Cubilla, Luis Artime y Oscar Mas.   </p>
<p>Afectuosamente Juan</p>
<p>Clarin.com<br />
19/05/2017 &#8211; 13:51</p>
<p>Política<br />
Gira internacional</p>
<p>Mauricio Macri saludó a Naohiro Takahara, el japonés que jugó en Boca en 2001</p>
<p>Fue durante una recepción que le brindara el Primer Ministro japonés, Shinzo Abe, en To-kio.</p>
<p>Macri saludó a Takahara en Japón. Foto Presidencia</p>
<p>El presidente argentino tuvo su momento futbolero en su paso por Tokio. Mauricio Macri saludó al futbolista Naohiro Takahara, que jugó en Boca en el año 2001, durante la recep-ción que le ofreciera al Jefe de Estado el Primer Ministro japonés, Shinzo Abe, en Tokio.</p>
<p>Macri saludó a Takahara en Japón. Foto Presidencia</p>
<p>Takahara fue el primer japonés en jugar en el fútbol argentino. Llegó a Boca en 2001 lue-go de una gestión del propio Macri, por entonces presidente del club, cuyo objetivo era instalar a Boca en el mercado asiático.</p>
<p>Macri cuando presentó al japones Takahama en Boca en 2001</p>
<p>Sin embargo, el paso de Takahara por Boca fue discreto. Apenas jugó 6 partidos y marcó un solo gol, en una goleada 6-1 contra Lanús.<br />
Es más, Takahara sigue en actividad en el Okinawa SV 沖縄SV, un equipo de la ter-cera división de Japón del cual es fundador, presidente y delantero. El detalle no menor es el color de la camiseta del club: azul y oro con los de Boca Juniors.</p>
<p>El Okinawa SV, club que fundó Takahara en honor a Boca y en el cual juega hoy a los 37 años</p>
<p>Además de ese recreo deportivo, Macri habló y afirmó que Japón es un socio importante para el objetivo de darle valor agregado a los productos agropecuarios, como también para contribuir al desarrollo de la infraestructura, la minería, la energía, la comunicación y la industria automotriz.<br />
«Queremos que Japón tenga una presencia importante. Con nuestras licitaciones abiertas y transparentes, y con sus precios y financiamiento, tiene grandes chances de participar en grandes emprendimientos», dijo el presidente argentino.<br />
Macri llegó ayer a Tokio, en su visita oficial a Japón, luego de su paso por China y Emira-tos Árabes. El presidente emprenderá el regreso a la Argentina en la tarde del sábado japonés (7.30 hora argentina) poniendo fin a su gira por Asia.</p>
<p>Para las fotos ver:<br />
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		<title>
		Por: juan		</title>
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		<dc:creator><![CDATA[juan]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 21 May 2017 15:08:33 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Estimada Norachan
Por estas búsquedas de información correspondientes a las décadas del 40 y 50, me tope con una historia increíble; esta corresponde entre Paraguay, Argentina y Japon.
Saludos Juan

De huérfano de guerra a almirante
16 ago. 2006

MANUEL DOMECQ GARCIA
El próximo miércoles se cumple un aniversario más de la batalla de Acosta Ñú, durante la cual cientos de niños (vestidos como soldados y con escopetas de madera) fueron masacrados en una desigual escaramuza. Otros sobrevivieron, y no faltó quien llegó a presidente de la República del Paraguay, como el caso de Emilio Aceval. Hoy recordaremos a otro sobreviviente de la Guerra contra la Triple Alianza que, con el transcurso de los años, llegó a ser una gran personalidad en la vida política argentina, el almirante Manuel Domecq García.
&quot;Yo contaba entonces nueve años de edad. Centenares de criaturas hambrientas y desparramadas llegaban de la campaña a la capital, tras los peregrinos que regresaban de los desiertos, extraviados por causas múltiples, de nuestras familias o tutores, rastreándolos inútilmente. Y amedrentados por los que robaban niños en la ciudad, los que podíamos escapar a estas persecuciones huíamos de nuevo al interior, vagando hasta encontrar alguna persona piadosa en las poblaciones cercanas, que habían sido abandonadas y empezaban de nuevo a ser pobladas.
&quot;Esta caza de menores había durado de 1869 a 1870, o hasta más tarde. Yo retrocedí hasta el pueblo de Capiatá, amparándome en una señora de la familia de Mongelós, hasta que una única hermana mía regresó de Cerro Corá, y hubo de recogerme consigo en la capital. Mis hermanos varones sucumbieron todos. El hecho que dejo relatado no puede considerarse un caso aislado, porque lo realizaban sistemáticamente, pues los mismos soldados argentinos salían a recorrer las calles, en busca de pequeños errantes, o de los  hijos de los mismos vecinos, que habían vuelto a ocupar sus casas, para llevarlos a distribuir después, en son de dádiva, a sus familiares, como trofeos vivientes o como &quot;cautivos&quot;. He tenido ocasión de conocer a muchos de esos desgraciados, tanto en la capital federal argentina, como en los pueblos de las provincias, antes y después que permanecí en el ejército de dicho país&quot;.
Este dramático relato lo hizo Bartolomé Yegros, un niño sobreviviente de la Guerra contra la Triple Alianza. La suya fue una de las tantas tragedias vividas por la sociedad  paraguaya en los días finales de la contienda internacional que ensangrentó Suramérica entre 1865 y 1870.

Los niños de la guerra
La historia nos da varios nombres de niños que fueron secuestrados y llevados a los países vecinos, como los casos de Ramón Grance, Mateo Rivas, José Cantero o Manuel Domecq García. Otros quedaron perdidos en las negras páginas del pasado, pues no solo fueron secuestrados sino robadas sus propias identidades.
Relato de sobrevivientes refieren que a los pocos días de tomada Asunción por las fuerzas aliadas, además de los muebles, joyas y demás objetos saqueados, eran transportados en los barcos que zarpaban del puerto asunceno, cientos de harapientos y famélicos niños que habían sido secuestrados por la soldadesca y llevados aguas abajo por miembros de los ejércitos invasores, en medio de dramáticas escenas de parte de sus parientes, imposibilitados de evitar tal despojo, pues fuertes cordones de soldados no dejaban acercarse a parientes y conocidos para despedirse de los desgraciados.
El caso del niño Manuel Domecq García es bastante curioso, pues, con el tiempo, llegó a ser una personalidad notable y respetadísima en la sociedad argentina. Había nacido en el pueblo de Tobatí el 12 de junio de 1859 y, con apenas seis años, fue arrastrado por la vorágine de la guerra. Su padre, Tomás Domecq, médico militar, perdió la vida en el cerco de Humaitá, en 1868, y su madre, doña Eugenia García Ramos de Domecq, habría fallecido en la batalla de Piribebuy del 12 de agosto de 1869 o a causa de las penurias siguiendo al ejército paraguayo como residenta.

Rescatado de las fauces de la esclavitud
Con las fuerzas aliadas llegaron al país numerosas familias………

Según un informe proporcionado por la propia señora Concepción Domecq de Decoud, al doctor Estanislao S. Zeballos, el niño Manuel Domecq García había sido recogido por sol-dados de las fuerzas brasileñas de ocupación. &quot;Después del regreso de las familias a la Asunción, cuenta el doctor Zeballos, una noche que en la casa del señor Decoud (Juan Francisco) se celebraba una comida en regocijo de la reunión de la familia, llamaron a la puerta unos brasileños. Salió el joven José Segundo a inquirirse del objeto de la visita, y ellos dijeron que querían hablar con la señora”.
Cuando doña Concepción se presentó ella, con dos de sus hijos, se desarrolló el siguiente diálogo: &quot;Usted busca un sobrino, señora; nosotros lo tenemos&quot;. &quot;Traiganlo, pues&quot;. &quot;Es necesario que nos pague el servicio&quot; &quot;Tráiganlo, les daré una libra esterlina (una cifra elevada, en la época)&quot;.
Los brasileños se negaron a entregar al niño por esa suma y recién luego de varios minu-tos de puja, se acordó la entrega, cuando la señora de Decoud ofreció entregar ocho libras esterlinas por el rescate del niño, quien se encontraba escondido en una carpa en el campamento brasileño.

Nuevo extravío
Ante la ausencia de los padres del niño………

&quot;La familia que se encuentra desolada con la pérdida de este niño agradecerá profunda-mente y gratificará a la persona que le proporcione indicaciones sobre su paradero. &quot;En Buenos Aires puede ocurrirse a la calle Perú esquina Rivadavia&quot;. Este bando se repartió por todas partes, pero, por suerte, tuvo efecto y, luego de cuatro meses de angustiosa espera, el niño Manuel Tomas Domecq García pudo reunirse con la familia de su tío.
¿Qué pasó con el niño, el tiempo que estuvo nuevamente desaparecido? Cuando viajaba para reunirse con su tío Manuel García Ramos, con la inconciencia propia de su edad, el niño decidió subirse a la grupa del caballo de un oficial brasileño, quien le llevó al Brasil, donde fue recogido por mariscal Luis Alves de Lima e Silva, duque de Caxías, quien llegó a encariñarse tanto con él que quiso adoptarlo. Por suerte, sus familiares le localizaron y el tío estanciero viajó al Brasil a rescatarlo.
En Buenos Aires, el niño Manuel y su hermana Eugenia, pasaron a vivir en la casa de una hermana de su madre, doña Demofila García Ramos de Lanús.

Manuel el marino
En 1873 se fundó la Escuela Naval argentina, que funcionó en el buque General Brown. Llamado por su vocación, en 1877, el joven Manuel García Domecq ingresó en la flamante escuela, iniciando así una larga y proficua carrera. Se destacó como estudiante y se recibió de guardiamarina con excelentes calificaciones que le destacaron como el primero de su promoción.
En esos años, el gobierno argentino…………
La innegable capacidad del joven paraguayo, nacionalizado argentino le llevó a cumplir importantes misiones encargadas por sus superiores, entre ellas el ser enviado a contratar la construcción de la fragata Sarmiento, destinada a ser buque escuela de la Armada argentina.

Luego de estudiar las diversas propuestas de astilleros europeos,.……

Domecq García en el Japón
Por encargo del gobierno del general Julio Argentino Roca, el capitán Manuel Domecq García fue designado…………..

Observador en la guerra ruso-japonesa
La misión de observador de la guerra ruso-japonesa……………

El paraguayo Domecq García, almirante argentino 
Luego de una azarosa vida, conociendo los horrores de una guerra en plena niñez, de realizar expediciones exploratorias, de cumplir importantes misiones en el extranjero, entre otras cosas, el 19 de mayo de 1908, a los cuarenta y nueve años, Manuel Tomás Domecq García recibió las palmas del almirantazgo al ser ascendido a contralmirante, luego de una larga postergación como capitán de navío, prestando servicios en la Armada en diferentes destinos.

Domecq García, el factor 
Ya con las palmas del almirantazgo, su larga experiencia en temas navales determinó que el 17 de diciembre de 1908, el presidente Figueroa Alcorta le designara presidente de la comisión naval en Europa. Esta comisión debía estudiar las propuestas y recoger informes de los distintos astilleros que construirían buques para reforzar el poder naval argentino.
Para el efecto, viajó nuevamente a Europa y Estados Unidos, donde encargó la construcción de los dos buques de guerra más grandes del mundo en ese momento y que costaron al país cinco millones de libras esterlinas. Estos dos acorazados fueron nuevamente bautizados con los nombres Moreno y Rivadavia.
Luego de tres años al frente de la misión naval en los EE.UU., Domecq García retornó a la Argentina, siendo designado comandante en jefe de la Escuadra de Mar. Comandó el acorazado Moreno y, ya con el grado de vicealmirante, comandó el buque insignia argentino, el acorazado Rivadavia.
En 1922, el doctor Marcelo Torcuato de Alvear fue elegido presidente de la República y designó ministro de Marina al marino más prestigioso del momento: Manuel Domecq García. Desde sus funciones ministeriales, Domecq García fue el factor de la modernización de la Armada del vecino país, que vio incrementar su flota, especialmente por la adquisición de submarinos, que se sumaron a la flota argentina, algunos años más tarde.
Tanto el presidente Alvear como el almirante Domecq García alentaron la construcción de submarinos por la Armada Argentina y promovieron el equipamiento de un astillero especial. Ese astillero fue bautizado con el nombre de su principal mentor: &quot;Astillero Ministro Manuel Domecq García&quot;, recientemente reacondicionado y reinaugurado por el gobierno del presidente Néstor Kirchner.

En el Ministerio de Marina
En su juventud, Manuel Domecq García fue uno de los fundadores del Centro Naval argentino. En 1912, fue uno de los propulsores de la creación de la Aeronáutica del país vecino y, años después, como ministro de Marina de la República Argentina, Manuel Domecq García fue el redactor, entre otras cosas, del proyecto de acuerdo con la República del Uruguay para la determinación de la jurisdicción de ambos países sobre las aguas que los separan; del anteproyecto de formación de la Marina Mercante argentina de ultramar; de la remodelación del puerto de Quequén y la construcción de otro en la bahía Uruguay; del proyecto de explotación de minerales ferrosos y plumbíferos de la mina Valcheta, entre otras realizaciones.
Siendo ministro, y por cumplir el límite de edad, con el reconocimiento de toda la institución, se retiró de la actividad naval, luego de cincuenta y ocho años, cuatro meses y catorce días de servicios continuados. Su gestión no solo fue reconocida en su país, sino también en el extranjero: El rey Jorge V de Inglaterra le honró con la condecoración de Caballero del Imperio Británico. Retirado de la actividad pública, los gobiernos que vinieron luego no dudaban en recurrir ante el viejo almirante para requerir sus sabios consejos.
Cuando estalló la guerra que ensangrentó a nuestro país y a Bolivia (1932-1935), el almirante Domecq García, tan unido al Paraguay por lazos de sangre y amistad, adhirió a la suerte paraguaya y fue uno de los principales promotores de la ayuda argentina al Paraguay.
Personalmente fue fundador de la Asociación Fraternal Pro Cruz Roja Paraguaya, que envió al frente uniformes, frazadas, alimentos, etc., e integró, como asesor especial, la comisión argentina que, presidida por el canciller argentino, Carlos Saavedra Lamas, logró finalmente el acuerdo de paz entre los beligerantes, firmado en Buenos Aires el 12 de junio de 1935.
En la posguerra, el almirante Domecq García siguió demostrando su amistad hacia el Paraguay. Ante el desesperado pedido del general José Félix Estigarribia, prisionero luego del derrocamiento del presidente Eusebio Ayala, acogió en su domicilio a la esposa y a la hija del héroe paraguayo y se ocupó en movilizar a las autoridades de la Argentina y de Brasil, a la opinión pública, sin olvidar a los grandes banqueros y hombres de negocios, hasta obtener finalmente la libertad de ambos prisioneros.
En 1938, Domecq García fue uno de los propulsores de la candidatura del general Estigarribia a la presidencia de la República del Paraguay, diciéndole, entre otras cosas: &quot;...así como en la guerra pasada se movilizó el pueblo entero del Paraguay para defenderlo, Ud. debe movilizar en su gobierno, si es que llega como lo deseo, a ese mismo pueblo para el trabajo, para que la pala y el pico, en lugar del fusil, sean las armas del progreso&quot;.
Luego de una larga vida, el 11 de enero de 1951, a los noventa y dos años, Manuel Do-mecq García, aquel niño nacido en un pueblito paraguayo, que conoció los horrores de la guerra en la que perdió a sus padres y cuyo destino le llevó a la Argentina, país al que sirvió con heroísmo desde las agrestes florestas misioneras, los inhóspitos páramos chaqueños, que contribuyó activamente a engrandecer el poderío naval de su país de adopción, entregó su alma, luego de hacerse merecedor de los máximos galardones y honores profesionales, dejando al morir en herencia una casa hipotecada y un automóvil de veinte años de antigüedad, sus uniformes, sus cartas y el recuerdo admirado de sus compatriotas argentinos. Es hora que sus compatriotas paraguayos, empecemos a conocerlo.

Por Luis Verón

http://www.nuestromar.org/noticias/mar_calmo082006_de_huerfano_de_guerra_a_almirante]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Estimada Norachan<br />
Por estas búsquedas de información correspondientes a las décadas del 40 y 50, me tope con una historia increíble; esta corresponde entre Paraguay, Argentina y Japon.<br />
Saludos Juan</p>
<p>De huérfano de guerra a almirante<br />
16 ago. 2006</p>
<p>MANUEL DOMECQ GARCIA<br />
El próximo miércoles se cumple un aniversario más de la batalla de Acosta Ñú, durante la cual cientos de niños (vestidos como soldados y con escopetas de madera) fueron masacrados en una desigual escaramuza. Otros sobrevivieron, y no faltó quien llegó a presidente de la República del Paraguay, como el caso de Emilio Aceval. Hoy recordaremos a otro sobreviviente de la Guerra contra la Triple Alianza que, con el transcurso de los años, llegó a ser una gran personalidad en la vida política argentina, el almirante Manuel Domecq García.<br />
«Yo contaba entonces nueve años de edad. Centenares de criaturas hambrientas y desparramadas llegaban de la campaña a la capital, tras los peregrinos que regresaban de los desiertos, extraviados por causas múltiples, de nuestras familias o tutores, rastreándolos inútilmente. Y amedrentados por los que robaban niños en la ciudad, los que podíamos escapar a estas persecuciones huíamos de nuevo al interior, vagando hasta encontrar alguna persona piadosa en las poblaciones cercanas, que habían sido abandonadas y empezaban de nuevo a ser pobladas.<br />
«Esta caza de menores había durado de 1869 a 1870, o hasta más tarde. Yo retrocedí hasta el pueblo de Capiatá, amparándome en una señora de la familia de Mongelós, hasta que una única hermana mía regresó de Cerro Corá, y hubo de recogerme consigo en la capital. Mis hermanos varones sucumbieron todos. El hecho que dejo relatado no puede considerarse un caso aislado, porque lo realizaban sistemáticamente, pues los mismos soldados argentinos salían a recorrer las calles, en busca de pequeños errantes, o de los  hijos de los mismos vecinos, que habían vuelto a ocupar sus casas, para llevarlos a distribuir después, en son de dádiva, a sus familiares, como trofeos vivientes o como «cautivos». He tenido ocasión de conocer a muchos de esos desgraciados, tanto en la capital federal argentina, como en los pueblos de las provincias, antes y después que permanecí en el ejército de dicho país».<br />
Este dramático relato lo hizo Bartolomé Yegros, un niño sobreviviente de la Guerra contra la Triple Alianza. La suya fue una de las tantas tragedias vividas por la sociedad  paraguaya en los días finales de la contienda internacional que ensangrentó Suramérica entre 1865 y 1870.</p>
<p>Los niños de la guerra<br />
La historia nos da varios nombres de niños que fueron secuestrados y llevados a los países vecinos, como los casos de Ramón Grance, Mateo Rivas, José Cantero o Manuel Domecq García. Otros quedaron perdidos en las negras páginas del pasado, pues no solo fueron secuestrados sino robadas sus propias identidades.<br />
Relato de sobrevivientes refieren que a los pocos días de tomada Asunción por las fuerzas aliadas, además de los muebles, joyas y demás objetos saqueados, eran transportados en los barcos que zarpaban del puerto asunceno, cientos de harapientos y famélicos niños que habían sido secuestrados por la soldadesca y llevados aguas abajo por miembros de los ejércitos invasores, en medio de dramáticas escenas de parte de sus parientes, imposibilitados de evitar tal despojo, pues fuertes cordones de soldados no dejaban acercarse a parientes y conocidos para despedirse de los desgraciados.<br />
El caso del niño Manuel Domecq García es bastante curioso, pues, con el tiempo, llegó a ser una personalidad notable y respetadísima en la sociedad argentina. Había nacido en el pueblo de Tobatí el 12 de junio de 1859 y, con apenas seis años, fue arrastrado por la vorágine de la guerra. Su padre, Tomás Domecq, médico militar, perdió la vida en el cerco de Humaitá, en 1868, y su madre, doña Eugenia García Ramos de Domecq, habría fallecido en la batalla de Piribebuy del 12 de agosto de 1869 o a causa de las penurias siguiendo al ejército paraguayo como residenta.</p>
<p>Rescatado de las fauces de la esclavitud<br />
Con las fuerzas aliadas llegaron al país numerosas familias………</p>
<p>Según un informe proporcionado por la propia señora Concepción Domecq de Decoud, al doctor Estanislao S. Zeballos, el niño Manuel Domecq García había sido recogido por sol-dados de las fuerzas brasileñas de ocupación. «Después del regreso de las familias a la Asunción, cuenta el doctor Zeballos, una noche que en la casa del señor Decoud (Juan Francisco) se celebraba una comida en regocijo de la reunión de la familia, llamaron a la puerta unos brasileños. Salió el joven José Segundo a inquirirse del objeto de la visita, y ellos dijeron que querían hablar con la señora”.<br />
Cuando doña Concepción se presentó ella, con dos de sus hijos, se desarrolló el siguiente diálogo: «Usted busca un sobrino, señora; nosotros lo tenemos». «Traiganlo, pues». «Es necesario que nos pague el servicio» «Tráiganlo, les daré una libra esterlina (una cifra elevada, en la época)».<br />
Los brasileños se negaron a entregar al niño por esa suma y recién luego de varios minu-tos de puja, se acordó la entrega, cuando la señora de Decoud ofreció entregar ocho libras esterlinas por el rescate del niño, quien se encontraba escondido en una carpa en el campamento brasileño.</p>
<p>Nuevo extravío<br />
Ante la ausencia de los padres del niño………</p>
<p>«La familia que se encuentra desolada con la pérdida de este niño agradecerá profunda-mente y gratificará a la persona que le proporcione indicaciones sobre su paradero. «En Buenos Aires puede ocurrirse a la calle Perú esquina Rivadavia». Este bando se repartió por todas partes, pero, por suerte, tuvo efecto y, luego de cuatro meses de angustiosa espera, el niño Manuel Tomas Domecq García pudo reunirse con la familia de su tío.<br />
¿Qué pasó con el niño, el tiempo que estuvo nuevamente desaparecido? Cuando viajaba para reunirse con su tío Manuel García Ramos, con la inconciencia propia de su edad, el niño decidió subirse a la grupa del caballo de un oficial brasileño, quien le llevó al Brasil, donde fue recogido por mariscal Luis Alves de Lima e Silva, duque de Caxías, quien llegó a encariñarse tanto con él que quiso adoptarlo. Por suerte, sus familiares le localizaron y el tío estanciero viajó al Brasil a rescatarlo.<br />
En Buenos Aires, el niño Manuel y su hermana Eugenia, pasaron a vivir en la casa de una hermana de su madre, doña Demofila García Ramos de Lanús.</p>
<p>Manuel el marino<br />
En 1873 se fundó la Escuela Naval argentina, que funcionó en el buque General Brown. Llamado por su vocación, en 1877, el joven Manuel García Domecq ingresó en la flamante escuela, iniciando así una larga y proficua carrera. Se destacó como estudiante y se recibió de guardiamarina con excelentes calificaciones que le destacaron como el primero de su promoción.<br />
En esos años, el gobierno argentino…………<br />
La innegable capacidad del joven paraguayo, nacionalizado argentino le llevó a cumplir importantes misiones encargadas por sus superiores, entre ellas el ser enviado a contratar la construcción de la fragata Sarmiento, destinada a ser buque escuela de la Armada argentina.</p>
<p>Luego de estudiar las diversas propuestas de astilleros europeos,.……</p>
<p>Domecq García en el Japón<br />
Por encargo del gobierno del general Julio Argentino Roca, el capitán Manuel Domecq García fue designado…………..</p>
<p>Observador en la guerra ruso-japonesa<br />
La misión de observador de la guerra ruso-japonesa……………</p>
<p>El paraguayo Domecq García, almirante argentino<br />
Luego de una azarosa vida, conociendo los horrores de una guerra en plena niñez, de realizar expediciones exploratorias, de cumplir importantes misiones en el extranjero, entre otras cosas, el 19 de mayo de 1908, a los cuarenta y nueve años, Manuel Tomás Domecq García recibió las palmas del almirantazgo al ser ascendido a contralmirante, luego de una larga postergación como capitán de navío, prestando servicios en la Armada en diferentes destinos.</p>
<p>Domecq García, el factor<br />
Ya con las palmas del almirantazgo, su larga experiencia en temas navales determinó que el 17 de diciembre de 1908, el presidente Figueroa Alcorta le designara presidente de la comisión naval en Europa. Esta comisión debía estudiar las propuestas y recoger informes de los distintos astilleros que construirían buques para reforzar el poder naval argentino.<br />
Para el efecto, viajó nuevamente a Europa y Estados Unidos, donde encargó la construcción de los dos buques de guerra más grandes del mundo en ese momento y que costaron al país cinco millones de libras esterlinas. Estos dos acorazados fueron nuevamente bautizados con los nombres Moreno y Rivadavia.<br />
Luego de tres años al frente de la misión naval en los EE.UU., Domecq García retornó a la Argentina, siendo designado comandante en jefe de la Escuadra de Mar. Comandó el acorazado Moreno y, ya con el grado de vicealmirante, comandó el buque insignia argentino, el acorazado Rivadavia.<br />
En 1922, el doctor Marcelo Torcuato de Alvear fue elegido presidente de la República y designó ministro de Marina al marino más prestigioso del momento: Manuel Domecq García. Desde sus funciones ministeriales, Domecq García fue el factor de la modernización de la Armada del vecino país, que vio incrementar su flota, especialmente por la adquisición de submarinos, que se sumaron a la flota argentina, algunos años más tarde.<br />
Tanto el presidente Alvear como el almirante Domecq García alentaron la construcción de submarinos por la Armada Argentina y promovieron el equipamiento de un astillero especial. Ese astillero fue bautizado con el nombre de su principal mentor: «Astillero Ministro Manuel Domecq García», recientemente reacondicionado y reinaugurado por el gobierno del presidente Néstor Kirchner.</p>
<p>En el Ministerio de Marina<br />
En su juventud, Manuel Domecq García fue uno de los fundadores del Centro Naval argentino. En 1912, fue uno de los propulsores de la creación de la Aeronáutica del país vecino y, años después, como ministro de Marina de la República Argentina, Manuel Domecq García fue el redactor, entre otras cosas, del proyecto de acuerdo con la República del Uruguay para la determinación de la jurisdicción de ambos países sobre las aguas que los separan; del anteproyecto de formación de la Marina Mercante argentina de ultramar; de la remodelación del puerto de Quequén y la construcción de otro en la bahía Uruguay; del proyecto de explotación de minerales ferrosos y plumbíferos de la mina Valcheta, entre otras realizaciones.<br />
Siendo ministro, y por cumplir el límite de edad, con el reconocimiento de toda la institución, se retiró de la actividad naval, luego de cincuenta y ocho años, cuatro meses y catorce días de servicios continuados. Su gestión no solo fue reconocida en su país, sino también en el extranjero: El rey Jorge V de Inglaterra le honró con la condecoración de Caballero del Imperio Británico. Retirado de la actividad pública, los gobiernos que vinieron luego no dudaban en recurrir ante el viejo almirante para requerir sus sabios consejos.<br />
Cuando estalló la guerra que ensangrentó a nuestro país y a Bolivia (1932-1935), el almirante Domecq García, tan unido al Paraguay por lazos de sangre y amistad, adhirió a la suerte paraguaya y fue uno de los principales promotores de la ayuda argentina al Paraguay.<br />
Personalmente fue fundador de la Asociación Fraternal Pro Cruz Roja Paraguaya, que envió al frente uniformes, frazadas, alimentos, etc., e integró, como asesor especial, la comisión argentina que, presidida por el canciller argentino, Carlos Saavedra Lamas, logró finalmente el acuerdo de paz entre los beligerantes, firmado en Buenos Aires el 12 de junio de 1935.<br />
En la posguerra, el almirante Domecq García siguió demostrando su amistad hacia el Paraguay. Ante el desesperado pedido del general José Félix Estigarribia, prisionero luego del derrocamiento del presidente Eusebio Ayala, acogió en su domicilio a la esposa y a la hija del héroe paraguayo y se ocupó en movilizar a las autoridades de la Argentina y de Brasil, a la opinión pública, sin olvidar a los grandes banqueros y hombres de negocios, hasta obtener finalmente la libertad de ambos prisioneros.<br />
En 1938, Domecq García fue uno de los propulsores de la candidatura del general Estigarribia a la presidencia de la República del Paraguay, diciéndole, entre otras cosas: «&#8230;así como en la guerra pasada se movilizó el pueblo entero del Paraguay para defenderlo, Ud. debe movilizar en su gobierno, si es que llega como lo deseo, a ese mismo pueblo para el trabajo, para que la pala y el pico, en lugar del fusil, sean las armas del progreso».<br />
Luego de una larga vida, el 11 de enero de 1951, a los noventa y dos años, Manuel Do-mecq García, aquel niño nacido en un pueblito paraguayo, que conoció los horrores de la guerra en la que perdió a sus padres y cuyo destino le llevó a la Argentina, país al que sirvió con heroísmo desde las agrestes florestas misioneras, los inhóspitos páramos chaqueños, que contribuyó activamente a engrandecer el poderío naval de su país de adopción, entregó su alma, luego de hacerse merecedor de los máximos galardones y honores profesionales, dejando al morir en herencia una casa hipotecada y un automóvil de veinte años de antigüedad, sus uniformes, sus cartas y el recuerdo admirado de sus compatriotas argentinos. Es hora que sus compatriotas paraguayos, empecemos a conocerlo.</p>
<p>Por Luis Verón</p>
<p><a href="http://www.nuestromar.org/noticias/mar_calmo082006_de_huerfano_de_guerra_a_almirante" rel="nofollow ugc">http://www.nuestromar.org/noticias/mar_calmo082006_de_huerfano_de_guerra_a_almirante</a></p>
]]></content:encoded>
		
			</item>
		<item>
		<title>
		Por: juan		</title>
		<link>https://unajaponesaenjapon.com/40217/ranko-fujisawa-y-el-tango-argentino-cantante-japonesa-japon/comment-page-1#comment-103815</link>

		<dc:creator><![CDATA[juan]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 21 May 2017 14:49:23 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[nora dijo:
noviembre 12, 2016 en 8:03 pm
juan,
Muchas gracias por el comentario. La próxima vez será mejor que me dejes el enlace del artículo para no tener que escribir tanto  
Un cordial saludo.

Quiero responder a tu sugerencia, del 15 de noviembre pasado; realmente me ocasiona mucho placer por las alegrías y tristezas que me ocasiona.
Como me imagino, te habrás dado cuenta que no soy lo que se dice un “pendeeejo, pendeeeeejo”.
Escribo primero un borrador en Word; empiezo a transcribir los primeros recuerdos que me viene a la memoria, en el orden que sea, luego en sucesivas leídas y muchas más leídas voy corrigiendo errores, agregando más recuerdos, ordenando el orden de los acontecimientos, eliminando algunos supuestos recuerdos, el cruce de los recuerdos, y además hacer muchas preguntas, tratando ser lo más fiel posible, muchas veces en sueño veo imágenes olvidadas.
Hasta estar seguro de lo escrito, y esto me lleva bastantes días y semanas; además que me produce alegrías y nostalgias; y tristezas por los que no están .
Busco por internet información sobre el tema que voy a narrar, selecciono las informaciones más serias de internet, muchísimas veces me corrobora que fue real, determinado acontecimiento, además de conocer el acontecimiento que lo origino; generalmente el conocerlo me abruma la emoción, ya que a mi edad no me permitía conocerlo en profundidad; luego copio en Word, y comienzo a eliminar pasajes para mí no importantes, pero no elimino aquellos que me impactan. 
A medida que voy leyendo la información, voy descubriendo algún recuerdo que me emociona, o algún motivo del acontecimiento que por mi edad desconocía, y que me emociona imaginarme las emociones de mis padres y de los demás isses de la época, supongo muy acomplejados por la reciente derrota de Japón en la 2ªWW.
Finalizado el mismo realizo un copy del Word y lo inserto en tu blog, y elegí continuar en el de Ranko Fujisawa que corresponde a Argentina. 
Esperando que te sean de utilidad estas pequeñas historias, porque creo que sería interesante crear puentes entre el pasado y el presente para un mejor futuro.

Afectuosamente, Juan.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>nora dijo:<br />
noviembre 12, 2016 en 8:03 pm<br />
juan,<br />
Muchas gracias por el comentario. La próxima vez será mejor que me dejes el enlace del artículo para no tener que escribir tanto<br />
Un cordial saludo.</p>
<p>Quiero responder a tu sugerencia, del 15 de noviembre pasado; realmente me ocasiona mucho placer por las alegrías y tristezas que me ocasiona.<br />
Como me imagino, te habrás dado cuenta que no soy lo que se dice un “pendeeejo, pendeeeeejo”.<br />
Escribo primero un borrador en Word; empiezo a transcribir los primeros recuerdos que me viene a la memoria, en el orden que sea, luego en sucesivas leídas y muchas más leídas voy corrigiendo errores, agregando más recuerdos, ordenando el orden de los acontecimientos, eliminando algunos supuestos recuerdos, el cruce de los recuerdos, y además hacer muchas preguntas, tratando ser lo más fiel posible, muchas veces en sueño veo imágenes olvidadas.<br />
Hasta estar seguro de lo escrito, y esto me lleva bastantes días y semanas; además que me produce alegrías y nostalgias; y tristezas por los que no están .<br />
Busco por internet información sobre el tema que voy a narrar, selecciono las informaciones más serias de internet, muchísimas veces me corrobora que fue real, determinado acontecimiento, además de conocer el acontecimiento que lo origino; generalmente el conocerlo me abruma la emoción, ya que a mi edad no me permitía conocerlo en profundidad; luego copio en Word, y comienzo a eliminar pasajes para mí no importantes, pero no elimino aquellos que me impactan.<br />
A medida que voy leyendo la información, voy descubriendo algún recuerdo que me emociona, o algún motivo del acontecimiento que por mi edad desconocía, y que me emociona imaginarme las emociones de mis padres y de los demás isses de la época, supongo muy acomplejados por la reciente derrota de Japón en la 2ªWW.<br />
Finalizado el mismo realizo un copy del Word y lo inserto en tu blog, y elegí continuar en el de Ranko Fujisawa que corresponde a Argentina.<br />
Esperando que te sean de utilidad estas pequeñas historias, porque creo que sería interesante crear puentes entre el pasado y el presente para un mejor futuro.</p>
<p>Afectuosamente, Juan.</p>
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			</item>
		<item>
		<title>
		Por: nora		</title>
		<link>https://unajaponesaenjapon.com/40217/ranko-fujisawa-y-el-tango-argentino-cantante-japonesa-japon/comment-page-1#comment-98197</link>

		<dc:creator><![CDATA[nora]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 19 Jan 2017 10:05:46 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[juan,
Muchas gracias, que el 2017 sea un año buenísimo para vos y tu familia.
Un cordial saludo.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>juan,<br />
Muchas gracias, que el 2017 sea un año buenísimo para vos y tu familia.<br />
Un cordial saludo.</p>
]]></content:encoded>
		
			</item>
		<item>
		<title>
		Por: juan		</title>
		<link>https://unajaponesaenjapon.com/40217/ranko-fujisawa-y-el-tango-argentino-cantante-japonesa-japon/comment-page-1#comment-97098</link>

		<dc:creator><![CDATA[juan]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 25 Dec 2016 11:54:17 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Norachan

Fe de errata, el nombre del pueblo de mi amigo en Paraguay, es: Curusu Cuatia.

Gracias]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Norachan</p>
<p>Fe de errata, el nombre del pueblo de mi amigo en Paraguay, es: Curusu Cuatia.</p>
<p>Gracias</p>
]]></content:encoded>
		
			</item>
		<item>
		<title>
		Por: juan		</title>
		<link>https://unajaponesaenjapon.com/40217/ranko-fujisawa-y-el-tango-argentino-cantante-japonesa-japon/comment-page-1#comment-97031</link>

		<dc:creator><![CDATA[juan]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 24 Dec 2016 14:13:38 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Estimada Norachan

He leído con mucha alegría tus comentarios sobre el tejido de Ñanduti del Paraguay, que fuera exhibido en Japón.

Quisiera además comentarte que en Paraguay el ser Japonés es palabra mayor, sinónima de honradez, tesón en el trabajo, y mucha seriedad. 

Cuando estuve en Paraguay un amigo me invito ir a su pueblo natal, llamado Cururú Cuantía del Departamento de Ñeembucú. Para llegar a la misma, el primer tramo desde Ita Cora (está enfrente la ciudad de Itati, Corrientes) es en una camioneta 4x4 por unos caminos de huellas, cuando llegamos hasta la orilla de un estero, vi que había un bote esperándonos, llamado “Cachiveo”, este estaba hecho de un tronco de árbol de gran diá-metro, cavado interiormente para alojar a los dos pasajeros con sus bultos y al botero, me advierten que debo quedarme quieto y no balancear el torso lateralmente, por que inevitablemente el tronco se giraría por su eje y por supuesto al agua, creo que no se me movió ni un pelo. 
El botero va parado en la parte trasera del Cachiveo y con un palo largo impulsa el bote por caminos estrechos formados en el espejo de agua, y a ambos costados toda una densa vegetación. Por fin llegamos a la otra orilla, sorpresa, veo cinco montados (caballos) y esperando dos jinetes, montamos cada uno sobre un montado.
Montamos a los caballos, el mío tenía espuelas, y el del resto no, montaban al sistema llamado al pelo, como los pueblos ancestrales. 
Arrancamos con un baqueano al frente, el camino estaba flanqueado por esteros a ambos costados y para mí fue muy emocionante ver un bosque, tantos tipos de árboles y una densa vegetación, ver toda clase de pájaros, yacarés, monos carayá aullando por los árboles, y toda clase de sonidos misteriosos. 
En un determinado momento, comenzamos a ingresar  al estero, el agua rápidamente llega por encima de los estribos y hay que recoger las piernas para no mojarse; supongo que tendría una cara de susto, porque todos riéndose me explican que no me preocupara por que los animales siguen un curso libre de camalotes, los mismo lo generan instintivamente la hacienda vacuna cuando va a comer los camalotes al estero y se forma el camino, y no es hondo y los caballos aprovechan ese camino seguro.
Uno de ellos el padre de mi amigo, remata diciéndome “porque las vacas no son tontas”, que genero muchas risas.

Por fin  llegamos a tierra firme, el padre y sus amigos se desvían en el camino hacia su casa, nosotros seguimos cabalgando hasta el pueblo, para cumplir una costumbre típica, que el lugareño, mi amigo, debe presentar al extraño, yo, a las autoridades del pueblo.  

Estimo que hemos tardado toda la travesía desde el bote cachiveo, hasta el pueblo,  unas tres horas. 

El pueblo es muy pequeño, que está construida en la cima de una colina alta, su distribución todas son similares, tiene una plaza central de aproximadamente dos hectáreas, en la  cabecera esta la iglesia, en el costado derecho un edificio moderno de dos plantas que es la Antelco (Administración Nacional de Comunicaciones), y casas bien espaciadas, la mayoría de la época colonial, con recova, y sus techos a dos agua, cubiertas con enormes antiguas tejas coloniales, y algunas están cubiertas de paja. En las cuadras de la izquierda hay casas del mismo estilo y en la esquina con la Iglesia hay un terreno sin construcción y en cuyo perímetro habían postes de palmera clavados en el suelo de unos 20cm de diámetro, con una altura de tres metros, y una distancia libre entre postes de aproximadamente de medio metro, parecía una jaula sin techo.  

Fuimos recibidos, por la máxima autoridad del pueblo que estaba presente en ese mo-mento, que era el jefe de Antelco (Telefónica Nacional), se acercaron unas sillas, una mesita y el infaltable terere, me presentaron a la autoridad y después del saludo protocolar,  nos invitó a sentarnos, empezó la ronda del terere, y el jefe arranco la conversación y me pregunto: de donde era, ¿coreano?, yo le conteste: argentino, y mi amigo remata inmediatamente: es japonés, en general esas personas del Paraguay profundo manifiestan su gran estima al hombre japonés, y no de otros orígenes similares.
Se ensalza en forma escrita y oral, que gracias al sacrificio de ellos, Paraguay pudo tener variedades de verduras y además variedades de frutas no típicas del país.
Abunda también las frutas típicas, como distintas clases de mangos, ídem de paltas o aguacates, pacuri del monte (tamaño similar al damasco de color amarillo, y su sabor agrio y muy dulce), yvapuru (tiene las frutas directamente sobre las ramas, parecida a una uva negra grande de sabor agridulce), y otras que sería largo enumerar. 

Promediando la conversación se acerca una señora que pide permiso a la autoridad para interrumpir y convidarnos un  plato con melón cortados en forma de cubitos y rociado con miel de abeja silvestre que se cosecha en el bosque, muy delicioso.

Ya muy intrigado pregunte que era esa esquina que parecía una jaula, se largaron a reír a carcajadas, y me explicaron, como el pueblo no tiene energía eléctrica, los sábados a la noche sobre cada poste aproximadamente a las 21hs. se instalan “lámparas de querosén con mecha” en cada poste y se encienden, el Disc Jockey instala su radio grabadora y un parlante, alimentado eléctricamente por batería de camión, y el mismo DJ anuncia el acontecimiento (todo en guaraní, es muy frecuente que en el interior del Paraguay muchas personas hablen solamente el Guaraní), allí comienza el baile; es muy, pero muy simpático. 

Paraguay festejo los 80 años de la llegada de los primeros inmigrantes del Japón, recibieron la visita de la Princesa Mako, y en el diario ABC color, se publicó una foto con la princesa sentada en cuclillas para estar a la altura de las Obachan y les tomaba las manos, mientras les hablaba, se veían a las Obachan muy emocionadas y muy asombradas por el gesto, y no es para menos. 

Paraguay es únicos de los pocos países que no se le restringió a los inmigrantes issei su libertad durante la 2ª WW, la colectividad vivió y trabajo con toda felicidad y libertad.

Uruguay es otro de los países que no se le restringió a los inmigrantes issei su libertad durante la 2ª WW, la colectividad tengo entendido es muy pequeña.

En ese orden le siguen la Argentina, la única restricción que sufrió mi padre es ir una vez por semana a la comisaria a firmar un libro de novedades, que termino yendo una vez por mes y firmar por cuatro semanas; su actividad comercial no tuvo ninguna clase de restricciones para trabajar y para el ingreso de camiones para entregar y recibir mercaderías a la enorme estación de cargas ferroviaria ubicado en al barrio de Barracas llamada Estación Sola, también al puerto de Buenos Aires para la misma actividad, uno de los tantos lugares llamados estratégicos durante la 2ªWW. Fue muy exitosa su actividad, que en el febrero de 1947 nos llevó a la playa a conocer el mar, de San Clemente del Tuyu, fuimos con la empresa de transporte llamada El Borque, que tenía muy mala fama decían: &quot;sabes cuándo salís, pero no se sabes cuándo llega&quot;, en días de lluvia cuentan que el camino de tierra desde Dolores a San Clemente del Tuyu, era toda una aventura, además de las frecuentes descomposturas mecánicas, por supuesto eran más baratos que los pasajes de la Empresa Rio de la Plata, que ya existía. 

En cuarto lugar puedo citar a Bolivia, que deporto por pedido de los Estados Unidos, a esa, alrededor de 29 issei, la actividad de los que quedaron no tuvieron mayores restricciones en sus libertades.

De los países, siempre hablando de los pertenecientes al cono sur de América, los issei que sufrieron mucho, incluyendo muertes, presos, discriminación, deportaciones y desarraigo, son los de: Brasil, Perú y Chile. 

Por ello guardo mis mejores recuerdos de la República del Paraguay.

Norachanは、あなたの愛する人の会社では非常に幸せなクリスマスは、私たちはこの最愛のラテンアメリカから望みます。

Norachan, muy feliz navidad en compañía de tus seres queridos, te deseamos desde esta querida Latinoamérica.

Afectuosamente, Juan]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Estimada Norachan</p>
<p>He leído con mucha alegría tus comentarios sobre el tejido de Ñanduti del Paraguay, que fuera exhibido en Japón.</p>
<p>Quisiera además comentarte que en Paraguay el ser Japonés es palabra mayor, sinónima de honradez, tesón en el trabajo, y mucha seriedad. </p>
<p>Cuando estuve en Paraguay un amigo me invito ir a su pueblo natal, llamado Cururú Cuantía del Departamento de Ñeembucú. Para llegar a la misma, el primer tramo desde Ita Cora (está enfrente la ciudad de Itati, Corrientes) es en una camioneta 4&#215;4 por unos caminos de huellas, cuando llegamos hasta la orilla de un estero, vi que había un bote esperándonos, llamado “Cachiveo”, este estaba hecho de un tronco de árbol de gran diá-metro, cavado interiormente para alojar a los dos pasajeros con sus bultos y al botero, me advierten que debo quedarme quieto y no balancear el torso lateralmente, por que inevitablemente el tronco se giraría por su eje y por supuesto al agua, creo que no se me movió ni un pelo.<br />
El botero va parado en la parte trasera del Cachiveo y con un palo largo impulsa el bote por caminos estrechos formados en el espejo de agua, y a ambos costados toda una densa vegetación. Por fin llegamos a la otra orilla, sorpresa, veo cinco montados (caballos) y esperando dos jinetes, montamos cada uno sobre un montado.<br />
Montamos a los caballos, el mío tenía espuelas, y el del resto no, montaban al sistema llamado al pelo, como los pueblos ancestrales.<br />
Arrancamos con un baqueano al frente, el camino estaba flanqueado por esteros a ambos costados y para mí fue muy emocionante ver un bosque, tantos tipos de árboles y una densa vegetación, ver toda clase de pájaros, yacarés, monos carayá aullando por los árboles, y toda clase de sonidos misteriosos.<br />
En un determinado momento, comenzamos a ingresar  al estero, el agua rápidamente llega por encima de los estribos y hay que recoger las piernas para no mojarse; supongo que tendría una cara de susto, porque todos riéndose me explican que no me preocupara por que los animales siguen un curso libre de camalotes, los mismo lo generan instintivamente la hacienda vacuna cuando va a comer los camalotes al estero y se forma el camino, y no es hondo y los caballos aprovechan ese camino seguro.<br />
Uno de ellos el padre de mi amigo, remata diciéndome “porque las vacas no son tontas”, que genero muchas risas.</p>
<p>Por fin  llegamos a tierra firme, el padre y sus amigos se desvían en el camino hacia su casa, nosotros seguimos cabalgando hasta el pueblo, para cumplir una costumbre típica, que el lugareño, mi amigo, debe presentar al extraño, yo, a las autoridades del pueblo.  </p>
<p>Estimo que hemos tardado toda la travesía desde el bote cachiveo, hasta el pueblo,  unas tres horas. </p>
<p>El pueblo es muy pequeño, que está construida en la cima de una colina alta, su distribución todas son similares, tiene una plaza central de aproximadamente dos hectáreas, en la  cabecera esta la iglesia, en el costado derecho un edificio moderno de dos plantas que es la Antelco (Administración Nacional de Comunicaciones), y casas bien espaciadas, la mayoría de la época colonial, con recova, y sus techos a dos agua, cubiertas con enormes antiguas tejas coloniales, y algunas están cubiertas de paja. En las cuadras de la izquierda hay casas del mismo estilo y en la esquina con la Iglesia hay un terreno sin construcción y en cuyo perímetro habían postes de palmera clavados en el suelo de unos 20cm de diámetro, con una altura de tres metros, y una distancia libre entre postes de aproximadamente de medio metro, parecía una jaula sin techo.  </p>
<p>Fuimos recibidos, por la máxima autoridad del pueblo que estaba presente en ese mo-mento, que era el jefe de Antelco (Telefónica Nacional), se acercaron unas sillas, una mesita y el infaltable terere, me presentaron a la autoridad y después del saludo protocolar,  nos invitó a sentarnos, empezó la ronda del terere, y el jefe arranco la conversación y me pregunto: de donde era, ¿coreano?, yo le conteste: argentino, y mi amigo remata inmediatamente: es japonés, en general esas personas del Paraguay profundo manifiestan su gran estima al hombre japonés, y no de otros orígenes similares.<br />
Se ensalza en forma escrita y oral, que gracias al sacrificio de ellos, Paraguay pudo tener variedades de verduras y además variedades de frutas no típicas del país.<br />
Abunda también las frutas típicas, como distintas clases de mangos, ídem de paltas o aguacates, pacuri del monte (tamaño similar al damasco de color amarillo, y su sabor agrio y muy dulce), yvapuru (tiene las frutas directamente sobre las ramas, parecida a una uva negra grande de sabor agridulce), y otras que sería largo enumerar. </p>
<p>Promediando la conversación se acerca una señora que pide permiso a la autoridad para interrumpir y convidarnos un  plato con melón cortados en forma de cubitos y rociado con miel de abeja silvestre que se cosecha en el bosque, muy delicioso.</p>
<p>Ya muy intrigado pregunte que era esa esquina que parecía una jaula, se largaron a reír a carcajadas, y me explicaron, como el pueblo no tiene energía eléctrica, los sábados a la noche sobre cada poste aproximadamente a las 21hs. se instalan “lámparas de querosén con mecha” en cada poste y se encienden, el Disc Jockey instala su radio grabadora y un parlante, alimentado eléctricamente por batería de camión, y el mismo DJ anuncia el acontecimiento (todo en guaraní, es muy frecuente que en el interior del Paraguay muchas personas hablen solamente el Guaraní), allí comienza el baile; es muy, pero muy simpático. </p>
<p>Paraguay festejo los 80 años de la llegada de los primeros inmigrantes del Japón, recibieron la visita de la Princesa Mako, y en el diario ABC color, se publicó una foto con la princesa sentada en cuclillas para estar a la altura de las Obachan y les tomaba las manos, mientras les hablaba, se veían a las Obachan muy emocionadas y muy asombradas por el gesto, y no es para menos. </p>
<p>Paraguay es únicos de los pocos países que no se le restringió a los inmigrantes issei su libertad durante la 2ª WW, la colectividad vivió y trabajo con toda felicidad y libertad.</p>
<p>Uruguay es otro de los países que no se le restringió a los inmigrantes issei su libertad durante la 2ª WW, la colectividad tengo entendido es muy pequeña.</p>
<p>En ese orden le siguen la Argentina, la única restricción que sufrió mi padre es ir una vez por semana a la comisaria a firmar un libro de novedades, que termino yendo una vez por mes y firmar por cuatro semanas; su actividad comercial no tuvo ninguna clase de restricciones para trabajar y para el ingreso de camiones para entregar y recibir mercaderías a la enorme estación de cargas ferroviaria ubicado en al barrio de Barracas llamada Estación Sola, también al puerto de Buenos Aires para la misma actividad, uno de los tantos lugares llamados estratégicos durante la 2ªWW. Fue muy exitosa su actividad, que en el febrero de 1947 nos llevó a la playa a conocer el mar, de San Clemente del Tuyu, fuimos con la empresa de transporte llamada El Borque, que tenía muy mala fama decían: «sabes cuándo salís, pero no se sabes cuándo llega», en días de lluvia cuentan que el camino de tierra desde Dolores a San Clemente del Tuyu, era toda una aventura, además de las frecuentes descomposturas mecánicas, por supuesto eran más baratos que los pasajes de la Empresa Rio de la Plata, que ya existía. </p>
<p>En cuarto lugar puedo citar a Bolivia, que deporto por pedido de los Estados Unidos, a esa, alrededor de 29 issei, la actividad de los que quedaron no tuvieron mayores restricciones en sus libertades.</p>
<p>De los países, siempre hablando de los pertenecientes al cono sur de América, los issei que sufrieron mucho, incluyendo muertes, presos, discriminación, deportaciones y desarraigo, son los de: Brasil, Perú y Chile. </p>
<p>Por ello guardo mis mejores recuerdos de la República del Paraguay.</p>
<p>Norachanは、あなたの愛する人の会社では非常に幸せなクリスマスは、私たちはこの最愛のラテンアメリカから望みます。</p>
<p>Norachan, muy feliz navidad en compañía de tus seres queridos, te deseamos desde esta querida Latinoamérica.</p>
<p>Afectuosamente, Juan</p>
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		<title>
		Por: juan		</title>
		<link>https://unajaponesaenjapon.com/40217/ranko-fujisawa-y-el-tango-argentino-cantante-japonesa-japon/comment-page-1#comment-95370</link>

		<dc:creator><![CDATA[juan]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 04 Dec 2016 17:57:17 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://unajaponesaenjapon.com/?p=40217#comment-95370</guid>

					<description><![CDATA[Estimada Norachan

A medida que voy contando mis recuerdos me voy dando cuenta que en la década del 50, fue para todos los issei de preguerra momentos de grandes emociones y alegrías.
Un dia del año 1950, mis padres nos llevaron a una pileta olímpica; que no recuerdo con certeza, creo que fue la de GEBA; por que llegaba de visita el equipo olímpico de natación de Japón.
Era un día fresco con mucho sol, la pileta cubierta con buena iluminación natural, tenía una gradería en uno de los laterales de la pileta para el público, estábamos ubicados casi en la parte más alta de la gradería, al frente del otro lado de la pileta, estaba el pasillo de los nadadores; en el extremo izquierdo los trampolines, y en el otro extremo las plataformas de lanzamiento.
En un momento determinado en la parte baja de la gradería hubo mucho mo-vimiento de persona, había llegado el Presidente Juan Perón y comitiva.
Inmediatamente el locutor dio la bienvenida y las explicaciones sobre el evento (no recuerdo que dijo). Y anuncia al equipo de natación japonés, que ingresaron por la izquierda del pasillo de nadadores, se pararon frente a la gradería, luego ingresaron los nadadores argentinos, recuerdo que eran muy delgados y muy menudos y comparados con los argentinos la diferencia era abismal; eran más altos y robustos; y además con los pelos cortados a la “taza”, cuando el locutor presentó a cada uno de los miembros del equipo, que se adelantaba dando un paso hacia adelante saludaba con el típico saludo japonés, pero recuerdo al que estaba frente a mí, se adelantó sonriente inclino su torso, pero su cara siguió mirando al público con una gran sonrisa.
El espectáculo siguió con la demostración de su especialidad y técnicas de cada uno de los integrantes, luego siguió con una competencia entre nadadores argentinos y los japoneses

Como no tenía ninguna idea de la importancia del evento, lo he buscado por internet, transcribo lo poco e importante que encontré, e imagino las emociones que deberían haber sentido mis padres y el resto de los issei presentes:

Año: 1932
Sede: Los Ángeles

Japón fue la revelación en natación masculina, ya que de las seis pruebas ganó cinco, a lo que hay que sumar cuatro medallas de plata y dos de bronce.
  En los JJ.OO. disputados en Los Ángeles (EE.UU.) en 1932, aparece Japón como potencia mundial en la natación, gracias a la posición más oblicua que tienen sus nadadores al desplazarse y a un mayor movimiento del miembro inferior (Cureton, 1974). Vencen en los 100m libres, 1.500m libres, 100m espalda y 4 x 200m libres, en categoría masculina. La lucha entre japoneses y americanos, también se mantiene en los siguientes JJ.OO celebrados en Berlín (Alemania) en 1936.

En 1950 llega una comitiva de atletas de natación japoneses. La comitiva estaba compuesta por: 

el director del equipo, Masanori YUSA, 
el capitán del equipo Shuichi MURAYAMA, 
el legendario “pez volador de Fujiyama”, Hironoshin FURUHASHI, 
Shiro HASHIZUME y 
Yoshihiro HAMAGUCHI. 

Japón no había podido participar de las Olimpíadas de Londres de 1948 porque era un país derrotado en la IIº Guerra, pero en junio de 1949 se le permite reingresar como país miembro a la Federación Internacional de Natación. Y en agosto de ese año cuando participaron como invitados en el Torneo Nacional de los Estados Unidos realizado en Los Angeles, FURUHASHI como Shiro HASHIZUME y demás atletas, lograron nuevos récord mundiales en estilo libre de 400, 800 y 1.500 metros.
Este glorioso hecho ocurrió antes de la firma del Tratado de Paz de San Francisco o sea Japón seguía bajo ocupación americana. En esos tiempos era muy difícil conseguir dólares para viajar al exterior, por ende estos atletas pudieron viajar, permanecer y ganar en este Torneo en Los Angeles gracias a las donaciones de los directivos de la Asociación Japonesa de Natación y a los nikkei de los Estados Unidos. 

El legendario nadador japonés Hironoshin Furuhashi, presidente honorífico de la federación de su país, falleció a los 80 años durante el Mundial de Roma.
Furuhashi, nacido el 16 de septiembre de 1928, vio interrumpido el comienzo de su carrera por la Segunda Guerra Mundial. Pero, a pesar del hambre y la falta de competición en la postguerra, fue capaz de batir el récord del mundo de 400 metros libres en una competición nacional en 1947.
Su crono no fue aprobado como récord del mundo porque la Federación Internacional de Natación (FINA) excluyó a Japón, que no fue autorizado a competir en los Juegos Olímpicos de Londres-1948.
La Federación Japonesa decidió organizar ese mismo año en Tokio una competición con las mismas pruebas, en la que Furuhashi ganó los 400 y los 1.500 metros libres haciendo los mejores tiempos mundiales, que estaban muy por debajo de los de los campeones olímpicos de Londres.
Furuhashi volvió a hacer las plusmarcas planetarias en Los Angeles en 1949, donde una delegación japonesa fue invitada a participar en los campeonatos estadounidenses, aunque se encontró con un tenso clima anti-nipón.
&quot;Había mal ambiente y la gente nos llamaba &#039;jap&#039;&quot;, una forma despectiva de referirse a los japoneses, recordaba décadas después Furuhashi en la web del Comité Olímpico Japonés.
Sin embargo, según el nadador, los espectadores norteamericanos quedaron conquistados por su gran rendimiento. &quot;Después de que batiéramos los récords del mundo en la competición, los norteamericanos nos pidieron disculpas y me apodaron el &#039;pez volador de Fujiyama&#039;&quot;, contó.
Desde luego, esta noticia motivó y alegró de sobremanera los esfuerzos que realizaban los japoneses en la reconstrucción de la posguerra.

Nora: esta y las demás notas que he enviado, me he dado cuentas que fueron puentes a la manera de la época, intentando de alguna manera crear directa o indirectamente el lazo de unión entre los pueblos. 
Que de alguna manera se han cumplido; seguramente habrá quienes no estén de acuerdo, pero no es mi objetivo polemizar, simplemente contar. 
Por ello intento de alguna manera comentar que fui testigo de lo ocurrido en remotos tiempos, para complementar con tu causa.

Construyendo un puente hacia el futuro, entre los países de Habla Hispana y Japón. 
日本とスペイン語圏の未来への懸け橋

Saludos]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Estimada Norachan</p>
<p>A medida que voy contando mis recuerdos me voy dando cuenta que en la década del 50, fue para todos los issei de preguerra momentos de grandes emociones y alegrías.<br />
Un dia del año 1950, mis padres nos llevaron a una pileta olímpica; que no recuerdo con certeza, creo que fue la de GEBA; por que llegaba de visita el equipo olímpico de natación de Japón.<br />
Era un día fresco con mucho sol, la pileta cubierta con buena iluminación natural, tenía una gradería en uno de los laterales de la pileta para el público, estábamos ubicados casi en la parte más alta de la gradería, al frente del otro lado de la pileta, estaba el pasillo de los nadadores; en el extremo izquierdo los trampolines, y en el otro extremo las plataformas de lanzamiento.<br />
En un momento determinado en la parte baja de la gradería hubo mucho mo-vimiento de persona, había llegado el Presidente Juan Perón y comitiva.<br />
Inmediatamente el locutor dio la bienvenida y las explicaciones sobre el evento (no recuerdo que dijo). Y anuncia al equipo de natación japonés, que ingresaron por la izquierda del pasillo de nadadores, se pararon frente a la gradería, luego ingresaron los nadadores argentinos, recuerdo que eran muy delgados y muy menudos y comparados con los argentinos la diferencia era abismal; eran más altos y robustos; y además con los pelos cortados a la “taza”, cuando el locutor presentó a cada uno de los miembros del equipo, que se adelantaba dando un paso hacia adelante saludaba con el típico saludo japonés, pero recuerdo al que estaba frente a mí, se adelantó sonriente inclino su torso, pero su cara siguió mirando al público con una gran sonrisa.<br />
El espectáculo siguió con la demostración de su especialidad y técnicas de cada uno de los integrantes, luego siguió con una competencia entre nadadores argentinos y los japoneses</p>
<p>Como no tenía ninguna idea de la importancia del evento, lo he buscado por internet, transcribo lo poco e importante que encontré, e imagino las emociones que deberían haber sentido mis padres y el resto de los issei presentes:</p>
<p>Año: 1932<br />
Sede: Los Ángeles</p>
<p>Japón fue la revelación en natación masculina, ya que de las seis pruebas ganó cinco, a lo que hay que sumar cuatro medallas de plata y dos de bronce.<br />
  En los JJ.OO. disputados en Los Ángeles (EE.UU.) en 1932, aparece Japón como potencia mundial en la natación, gracias a la posición más oblicua que tienen sus nadadores al desplazarse y a un mayor movimiento del miembro inferior (Cureton, 1974). Vencen en los 100m libres, 1.500m libres, 100m espalda y 4 x 200m libres, en categoría masculina. La lucha entre japoneses y americanos, también se mantiene en los siguientes JJ.OO celebrados en Berlín (Alemania) en 1936.</p>
<p>En 1950 llega una comitiva de atletas de natación japoneses. La comitiva estaba compuesta por: </p>
<p>el director del equipo, Masanori YUSA,<br />
el capitán del equipo Shuichi MURAYAMA,<br />
el legendario “pez volador de Fujiyama”, Hironoshin FURUHASHI,<br />
Shiro HASHIZUME y<br />
Yoshihiro HAMAGUCHI. </p>
<p>Japón no había podido participar de las Olimpíadas de Londres de 1948 porque era un país derrotado en la IIº Guerra, pero en junio de 1949 se le permite reingresar como país miembro a la Federación Internacional de Natación. Y en agosto de ese año cuando participaron como invitados en el Torneo Nacional de los Estados Unidos realizado en Los Angeles, FURUHASHI como Shiro HASHIZUME y demás atletas, lograron nuevos récord mundiales en estilo libre de 400, 800 y 1.500 metros.<br />
Este glorioso hecho ocurrió antes de la firma del Tratado de Paz de San Francisco o sea Japón seguía bajo ocupación americana. En esos tiempos era muy difícil conseguir dólares para viajar al exterior, por ende estos atletas pudieron viajar, permanecer y ganar en este Torneo en Los Angeles gracias a las donaciones de los directivos de la Asociación Japonesa de Natación y a los nikkei de los Estados Unidos. </p>
<p>El legendario nadador japonés Hironoshin Furuhashi, presidente honorífico de la federación de su país, falleció a los 80 años durante el Mundial de Roma.<br />
Furuhashi, nacido el 16 de septiembre de 1928, vio interrumpido el comienzo de su carrera por la Segunda Guerra Mundial. Pero, a pesar del hambre y la falta de competición en la postguerra, fue capaz de batir el récord del mundo de 400 metros libres en una competición nacional en 1947.<br />
Su crono no fue aprobado como récord del mundo porque la Federación Internacional de Natación (FINA) excluyó a Japón, que no fue autorizado a competir en los Juegos Olímpicos de Londres-1948.<br />
La Federación Japonesa decidió organizar ese mismo año en Tokio una competición con las mismas pruebas, en la que Furuhashi ganó los 400 y los 1.500 metros libres haciendo los mejores tiempos mundiales, que estaban muy por debajo de los de los campeones olímpicos de Londres.<br />
Furuhashi volvió a hacer las plusmarcas planetarias en Los Angeles en 1949, donde una delegación japonesa fue invitada a participar en los campeonatos estadounidenses, aunque se encontró con un tenso clima anti-nipón.<br />
«Había mal ambiente y la gente nos llamaba &#8216;jap'», una forma despectiva de referirse a los japoneses, recordaba décadas después Furuhashi en la web del Comité Olímpico Japonés.<br />
Sin embargo, según el nadador, los espectadores norteamericanos quedaron conquistados por su gran rendimiento. «Después de que batiéramos los récords del mundo en la competición, los norteamericanos nos pidieron disculpas y me apodaron el &#8216;pez volador de Fujiyama'», contó.<br />
Desde luego, esta noticia motivó y alegró de sobremanera los esfuerzos que realizaban los japoneses en la reconstrucción de la posguerra.</p>
<p>Nora: esta y las demás notas que he enviado, me he dado cuentas que fueron puentes a la manera de la época, intentando de alguna manera crear directa o indirectamente el lazo de unión entre los pueblos.<br />
Que de alguna manera se han cumplido; seguramente habrá quienes no estén de acuerdo, pero no es mi objetivo polemizar, simplemente contar.<br />
Por ello intento de alguna manera comentar que fui testigo de lo ocurrido en remotos tiempos, para complementar con tu causa.</p>
<p>Construyendo un puente hacia el futuro, entre los países de Habla Hispana y Japón.<br />
日本とスペイン語圏の未来への懸け橋</p>
<p>Saludos</p>
]]></content:encoded>
		
			</item>
		<item>
		<title>
		Por: juan		</title>
		<link>https://unajaponesaenjapon.com/40217/ranko-fujisawa-y-el-tango-argentino-cantante-japonesa-japon/comment-page-1#comment-94514</link>

		<dc:creator><![CDATA[juan]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 12 Nov 2016 16:43:41 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Estimada Norachan

En la década del 50 era frecuente que mis padres, otros padres issei y los gaiyin conta-ban, con cierto orgullo, que un marino argentino había embarcado como observador en el buque insignia durante toda la epopeya belica.
Como en mi memoria no registraba el nombre del marino, lo busque por intenet, y sorpre-sa era un nombre muy conocido, Domecq Garcia, como el astillero.
Adjunto un portal confiable y serio, describe la guerra ruso-japonesa y en el esta la refe-rencia del marino argentino.

http://www.histarmar.com.ar/BCN/Boveda/ARA-GuerraRusia-Japon.htm

Un porteño en la corte Meiji

La joven República Argentina debido a la providencial circunstancia de haber colaborado con el Japón recibió una invitación oficial de este país para que designase un oficial naval para seguir las operaciones de la guerra. La designación recayó en el Jefe de la Comisión Naval en Génova, Capitán de Navío, Manuel Domecq García, amigo personal del Presi-dente Julio A. Roca. Gracias a las revelaciones contenidas en un documento inédito re-cientemente recuperado hoy podemos tener un panorama mucho más preciso de las rela-ciones interpersonales que mantuvo nuestro “attaché” naval en Extremo Oriente y aspec-tos hasta hoy desconocidos sobre la comisión de poco más de dos años en que el argen-tino debió permanecer en aquel país tan extraño a nuestras costumbres. Atrás quedaban su mujer, dos hijos varones y una pequeña nacida en Génova (9).

El 4 de abril de 1904, tres meses después de la partida de los buques, Domecq García, ahora en París, recibió órdenes del gobierno argentino de embarcarse a Extremo Oriente, lo que pudo concretar recién a principios de mayo tras efectuar los arreglos con el Ministro argentino en Londres y munirse de cartas de presentación para las autoridades niponas provistas por el Vizconde Hayachi, Embajador Japonés en Inglaterra. Paralelamente el Presidente Roca, consciente de nuestra carencia de legación diplomática en el Japón (10), telegrafió al Ministro argentino en Londres, Florencio Domínguez, para que recomendase a nuestro agregado naval ante las autoridades inglesas residentes en el Lejano Oriente.
Portando estas impecables credenciales el Capitán Domecq García desembarcó en Ja-pón a principios de julio tras un largo y extenuante viaje en el paquebote Doric (4.500 ton) y se apresuró a contactarse con Sir Claude M. McDonald (1852-1915), el distinguido Jefe de la Legación Británica en Tokio (11) y oficial retirado del Ejército Británico, que había tomado notoriedad durante la dramática Rebelión de los Boxers (1899-1900) en China, al liderar la defensa de todas las legaciones extranjeras que habían sido cercadas por milla-res de brigadas revolucionarias pertenecientes a una oscura secta secreta que pretendía la expulsión de todos los extranjeros por medio de salvajes actos de violencia, llegando inclusive al homicidio de varios súbditos extranjeros (12).
El veterano diplomático anglosajón no sólo le ofreció hospedarlo en la legación británica durante el tiempo que debiera permanecer en el Japón, sino que lo presentó a las más al-tas autoridades del Imperio. El Ministro de Marina, Almirante Barón Yamamoto, el Jefe del Estado Mayor, Almirante Vizconde Ito, y el Ministro de Relaciones Exteriores Barón Ko-mura, artífice de la alianza anglo-japonesa e influyente consejero del Emperador, fueron algunos de los altos funcionarios imperiales que tuvo el raro privilegio de conocer y que causaron en él la más honda impresión.
Su carisma personal y la influyente personalidad de McDonald en la Corte Meiji le valieron con el tiempo un lugar de privilegio entre los agregados navales extranjeros que seguían las operaciones de la guerra. “El proceder que se observaba conmigo –dice Domecq Gar-cía en su informe– era de absoluta complacencia, no dejando de influir naturalmente el sentimiento del reconocimiento a una buena acción [se refiere al rápido alistamiento de los buques vendidos al Japón] y muy especialmente el apoyo del Embajador Británico, quien  tomó mi defensa con el mayor interés, como cuestión propia y deseoso de ayudar-me en cuanto le fuese posible (sic) (13). No obstante este influyente interlocutor, los cau-tos japoneses decidieron poner a prueba al argentino. Como primera medida se le exigió guardar estricta reserva sobre todo lo visto y oído en las bases navales y arsenales japo-neses, para lo cual debió virtualmente aislarse del resto de los agregados extranjeros: [...] de acuerdo con sus indicaciones [las de Sir Claude McDonald] procuré hacer una vida re-traída y aislada –le dice Domecq García al Canciller Estanislao Zeballos (14)–  separán-dome un poco del grupo social que formaba el personal de las legaciones en Tokio y los Agregados Navales, pretextando ciertos motivos de salud con el objeto de evitar se me hiciesen preguntas y se averiguase mi paradero y los lugares donde me encontrase, es-tando sin embargo en comunicación con la Legación Británica. Se me permitió la visita a todos los arsenales con la autorización de permanecer en ellos el tiempo que me fuese necesario, pero con las mayores reservas y hasta exigiéndome que fuese y anduviese en traje civil (15).
 

Gracias a su conducta discreta y reservada Domecq Garcia obtuvo a partir de abril de 1905, es decir, un año después de su arribo al Japón, una autorización extraoficial del Mi-nistro de Marina para embarcar en la escuadra Imperial en operaciones. En efecto, tras entrevistarse con el Barón Yamamoto en marzo de 1905 pudo por fin observar la guerra desde la primera fila, un privilegio que le sería vedado a otros agregados extranjeros.
Se me manifestó –dice Domecq García– que aquella autorización no era oficial, sino ab-solutamente oficiosa y de buena voluntad, puesto que en otra forma era imposible, por cuanto en ninguna circunstancia el gobierno japonés permitiría que oficialmente se supie-se aquella excepción grandísima que conmigo se hacía, debida a las instancias y buenos oficios del Embajador Británico allí presente y al reconocimiento que se tenía hacia nues-tro país y a mi actitud discreta y moderada durante mi permanencia en el Japón y que se esperaba la continuase en igual forma [...] En consecuencia, pues, prometí que se guar-daría siempre por mi gobierno la mayor reserva respecto al servicio que se me hacía y que en ningún caso, ni en ningún tiempo pudiese aquella excepción que a mí se me con-cedía, ser causa de disgustos ulteriores para las autoridades navales japonesas, que yo negaría siempre mi presencia en ninguno de los actos de guerra y que sólo mi gobierno se enteraría del favor inmenso que se me hacía y que éste a su vez lo conservaría en se-creto y en reserva. (16) Esta oportuna autorización le permitió a nuestro agregado pre-senciar el duelo entre ambas flotas en la batalla de Tsushima y aunque su informe no re-vela en que buque embarcó, sabemos por su nieto (Horacio Forn Domecq) que lo hizo en el acorazado Mikasa (17), buque insignia del Almirante Togo, donde también embarcaron algunos agregados ingleses al igual que en los acorazados Asama, Asahi y en el crucero acorazado Izumi, todos presentes en esa batalla (18).

Pese a contar con el favor de las autoridades navales japonesas Domecq García depen-día, en la práctica, de los informes oficiales traducidos al inglés que le llegaban por inter-medio de la legación británica, ya que él mismo no hablaba el japonés. La legación inglesa contaba con 6 traductores (4 nativos y 2 ingleses con dominio del chino y japonés) que transformaban los ininteligibles símbolos japoneses en valiosa información militar. Do-mecq no contaba con traductores de ninguna clase, por lo que él mismo debía traducir del inglés al castellano los partes que le facilitaba su amigo McDonald. Sobre la base de estos despachos y sus observaciones personales elaboró más tarde su informe oficial en 5 tomos que se editaría en 1909 y 1917.

Al finalizar su comisión Domecq García fue recibido en audiencia por el propio Emperador Mutsuhito juntamente con el flamante Ministro argentino Baldomero García de Sagastu-me. En aquella solemne ocasión el monarca le obsequió una valiosa caja de laca de oro y dos lujosos jarrones de plata artísticamente modelados, sellados con el crisantemo impe-rial en prenda de amistad hacia el gobierno argentino. El Ministro de la Casa Imperial soli-citó la lista completa de los Jefes y Oficiales que habían integrado la Comisión Naval Ar-gentina en Europa para condecorarlos con la Orden del Sol Naciente, la más alta distin-ción que el gobierno japonés podía conferir a un militar extranjero. Domecq regresó a Eu-ropa el 29 de mayo de 1906 para cumplir otras importantes comisiones, pero siguió el resto de su vida vinculado al Japón, difundiendo su milenaria cultura en el país y promoviendo continuamente iniciativas de acercamiento entre ambos países.

(9)   Por esta misma época había fallecido en Europa su hija mayor.
(10) Chile y Brasil disponían de legaciones diplomáticas en Japón.
(11) No fue sino hasta 1905 que la Legación Británica fue elevada al rango de Embajada, siendo este funcionario el primer embajador de aquel país ante el Japón.
(12) Este episodio dio lugar años más tarde al largometraje titulado 55 días en Pekín pro-tagonizado por Charlton Heston. David Niven interpretó magníficamente el papel del Mi-nistro McDonald.
(13) Manuel Domecq García, Antecedentes Reservados sobre mi comisión en el Japón, noviembre de 1906. Archivo Roca, Sala VII, Leg. 1384 (1820-1906) AGN.
(14) Estanislao S. Zeballos (1854- 1923) destacado abogado y doctor en Jurisprudencia, Diputado Nacional por la Capital Federal y por Santa Fe, Presidente de la Cámara de Diputados, Director del diario La Prensa, y 3 veces Ministro de Relaciones Exteriores. Es-cribió sobre infinidad de temas, desde Arqueología hasta Derecho Constitucional de los Estados Unidos. Estanciero y, desde 1888 a 1894, Presidente de la Sociedad Rural. Los sencillos trajes grises que usaba comúnmente y el clavel blanco que ostentaba en el ojal desmentían su fogoso temperamento.
(15) Ibid nota 13.
(16) Ibid nota 13.
(17) Otra versión no confirmada documentalmente sostiene que Domecq García habría embarcado en el crucero acorazado Nishin, donde habría reemplazado al Jefe de Artillería del buque en pleno combate al ser herido el oficial japonés a cargo de esas tareas.
(18) Ibid nota 13, págs. 8 y 9.
(19) El Ejército envió al Teniente Coronel del Ejército Argentino Enrique Rostagno (1868-1934) quien siguió durante un año la campaña del Ejército Imperial. Sobre la base de su informe personal escribió más tarde en Alemania: “Les armées russes en Manchourie”, que fue elogiado por analistas militares Europeos. El gobierno Imperial Ruso le confirió la Encomienda de la Orden de Santa Ana.

Cuadro comparativo de las disponibilidades de los contendientes 

País	                                                                       Rusia	                       Japón 
Superficie	                                                       25,000,000 Km2	       370,000 Km2 
Población	                                                       130 millones	               46 millones 
Ingreso fiscal	                                               2.000.000.000 yenes	250.000.000 yenes 
Militares regulares	                                       3.000.000 soldados    400.000 soldados 
Desplazamiento total de los buques de guerra	510.000 tns	        260.000 tns]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Estimada Norachan</p>
<p>En la década del 50 era frecuente que mis padres, otros padres issei y los gaiyin conta-ban, con cierto orgullo, que un marino argentino había embarcado como observador en el buque insignia durante toda la epopeya belica.<br />
Como en mi memoria no registraba el nombre del marino, lo busque por intenet, y sorpre-sa era un nombre muy conocido, Domecq Garcia, como el astillero.<br />
Adjunto un portal confiable y serio, describe la guerra ruso-japonesa y en el esta la refe-rencia del marino argentino.</p>
<p><a href="http://www.histarmar.com.ar/BCN/Boveda/ARA-GuerraRusia-Japon.htm" rel="nofollow ugc">http://www.histarmar.com.ar/BCN/Boveda/ARA-GuerraRusia-Japon.htm</a></p>
<p>Un porteño en la corte Meiji</p>
<p>La joven República Argentina debido a la providencial circunstancia de haber colaborado con el Japón recibió una invitación oficial de este país para que designase un oficial naval para seguir las operaciones de la guerra. La designación recayó en el Jefe de la Comisión Naval en Génova, Capitán de Navío, Manuel Domecq García, amigo personal del Presi-dente Julio A. Roca. Gracias a las revelaciones contenidas en un documento inédito re-cientemente recuperado hoy podemos tener un panorama mucho más preciso de las rela-ciones interpersonales que mantuvo nuestro “attaché” naval en Extremo Oriente y aspec-tos hasta hoy desconocidos sobre la comisión de poco más de dos años en que el argen-tino debió permanecer en aquel país tan extraño a nuestras costumbres. Atrás quedaban su mujer, dos hijos varones y una pequeña nacida en Génova (9).</p>
<p>El 4 de abril de 1904, tres meses después de la partida de los buques, Domecq García, ahora en París, recibió órdenes del gobierno argentino de embarcarse a Extremo Oriente, lo que pudo concretar recién a principios de mayo tras efectuar los arreglos con el Ministro argentino en Londres y munirse de cartas de presentación para las autoridades niponas provistas por el Vizconde Hayachi, Embajador Japonés en Inglaterra. Paralelamente el Presidente Roca, consciente de nuestra carencia de legación diplomática en el Japón (10), telegrafió al Ministro argentino en Londres, Florencio Domínguez, para que recomendase a nuestro agregado naval ante las autoridades inglesas residentes en el Lejano Oriente.<br />
Portando estas impecables credenciales el Capitán Domecq García desembarcó en Ja-pón a principios de julio tras un largo y extenuante viaje en el paquebote Doric (4.500 ton) y se apresuró a contactarse con Sir Claude M. McDonald (1852-1915), el distinguido Jefe de la Legación Británica en Tokio (11) y oficial retirado del Ejército Británico, que había tomado notoriedad durante la dramática Rebelión de los Boxers (1899-1900) en China, al liderar la defensa de todas las legaciones extranjeras que habían sido cercadas por milla-res de brigadas revolucionarias pertenecientes a una oscura secta secreta que pretendía la expulsión de todos los extranjeros por medio de salvajes actos de violencia, llegando inclusive al homicidio de varios súbditos extranjeros (12).<br />
El veterano diplomático anglosajón no sólo le ofreció hospedarlo en la legación británica durante el tiempo que debiera permanecer en el Japón, sino que lo presentó a las más al-tas autoridades del Imperio. El Ministro de Marina, Almirante Barón Yamamoto, el Jefe del Estado Mayor, Almirante Vizconde Ito, y el Ministro de Relaciones Exteriores Barón Ko-mura, artífice de la alianza anglo-japonesa e influyente consejero del Emperador, fueron algunos de los altos funcionarios imperiales que tuvo el raro privilegio de conocer y que causaron en él la más honda impresión.<br />
Su carisma personal y la influyente personalidad de McDonald en la Corte Meiji le valieron con el tiempo un lugar de privilegio entre los agregados navales extranjeros que seguían las operaciones de la guerra. “El proceder que se observaba conmigo –dice Domecq Gar-cía en su informe– era de absoluta complacencia, no dejando de influir naturalmente el sentimiento del reconocimiento a una buena acción [se refiere al rápido alistamiento de los buques vendidos al Japón] y muy especialmente el apoyo del Embajador Británico, quien  tomó mi defensa con el mayor interés, como cuestión propia y deseoso de ayudar-me en cuanto le fuese posible (sic) (13). No obstante este influyente interlocutor, los cau-tos japoneses decidieron poner a prueba al argentino. Como primera medida se le exigió guardar estricta reserva sobre todo lo visto y oído en las bases navales y arsenales japo-neses, para lo cual debió virtualmente aislarse del resto de los agregados extranjeros: [&#8230;] de acuerdo con sus indicaciones [las de Sir Claude McDonald] procuré hacer una vida re-traída y aislada –le dice Domecq García al Canciller Estanislao Zeballos (14)–  separán-dome un poco del grupo social que formaba el personal de las legaciones en Tokio y los Agregados Navales, pretextando ciertos motivos de salud con el objeto de evitar se me hiciesen preguntas y se averiguase mi paradero y los lugares donde me encontrase, es-tando sin embargo en comunicación con la Legación Británica. Se me permitió la visita a todos los arsenales con la autorización de permanecer en ellos el tiempo que me fuese necesario, pero con las mayores reservas y hasta exigiéndome que fuese y anduviese en traje civil (15).</p>
<p>Gracias a su conducta discreta y reservada Domecq Garcia obtuvo a partir de abril de 1905, es decir, un año después de su arribo al Japón, una autorización extraoficial del Mi-nistro de Marina para embarcar en la escuadra Imperial en operaciones. En efecto, tras entrevistarse con el Barón Yamamoto en marzo de 1905 pudo por fin observar la guerra desde la primera fila, un privilegio que le sería vedado a otros agregados extranjeros.<br />
Se me manifestó –dice Domecq García– que aquella autorización no era oficial, sino ab-solutamente oficiosa y de buena voluntad, puesto que en otra forma era imposible, por cuanto en ninguna circunstancia el gobierno japonés permitiría que oficialmente se supie-se aquella excepción grandísima que conmigo se hacía, debida a las instancias y buenos oficios del Embajador Británico allí presente y al reconocimiento que se tenía hacia nues-tro país y a mi actitud discreta y moderada durante mi permanencia en el Japón y que se esperaba la continuase en igual forma [&#8230;] En consecuencia, pues, prometí que se guar-daría siempre por mi gobierno la mayor reserva respecto al servicio que se me hacía y que en ningún caso, ni en ningún tiempo pudiese aquella excepción que a mí se me con-cedía, ser causa de disgustos ulteriores para las autoridades navales japonesas, que yo negaría siempre mi presencia en ninguno de los actos de guerra y que sólo mi gobierno se enteraría del favor inmenso que se me hacía y que éste a su vez lo conservaría en se-creto y en reserva. (16) Esta oportuna autorización le permitió a nuestro agregado pre-senciar el duelo entre ambas flotas en la batalla de Tsushima y aunque su informe no re-vela en que buque embarcó, sabemos por su nieto (Horacio Forn Domecq) que lo hizo en el acorazado Mikasa (17), buque insignia del Almirante Togo, donde también embarcaron algunos agregados ingleses al igual que en los acorazados Asama, Asahi y en el crucero acorazado Izumi, todos presentes en esa batalla (18).</p>
<p>Pese a contar con el favor de las autoridades navales japonesas Domecq García depen-día, en la práctica, de los informes oficiales traducidos al inglés que le llegaban por inter-medio de la legación británica, ya que él mismo no hablaba el japonés. La legación inglesa contaba con 6 traductores (4 nativos y 2 ingleses con dominio del chino y japonés) que transformaban los ininteligibles símbolos japoneses en valiosa información militar. Do-mecq no contaba con traductores de ninguna clase, por lo que él mismo debía traducir del inglés al castellano los partes que le facilitaba su amigo McDonald. Sobre la base de estos despachos y sus observaciones personales elaboró más tarde su informe oficial en 5 tomos que se editaría en 1909 y 1917.</p>
<p>Al finalizar su comisión Domecq García fue recibido en audiencia por el propio Emperador Mutsuhito juntamente con el flamante Ministro argentino Baldomero García de Sagastu-me. En aquella solemne ocasión el monarca le obsequió una valiosa caja de laca de oro y dos lujosos jarrones de plata artísticamente modelados, sellados con el crisantemo impe-rial en prenda de amistad hacia el gobierno argentino. El Ministro de la Casa Imperial soli-citó la lista completa de los Jefes y Oficiales que habían integrado la Comisión Naval Ar-gentina en Europa para condecorarlos con la Orden del Sol Naciente, la más alta distin-ción que el gobierno japonés podía conferir a un militar extranjero. Domecq regresó a Eu-ropa el 29 de mayo de 1906 para cumplir otras importantes comisiones, pero siguió el resto de su vida vinculado al Japón, difundiendo su milenaria cultura en el país y promoviendo continuamente iniciativas de acercamiento entre ambos países.</p>
<p>(9)   Por esta misma época había fallecido en Europa su hija mayor.<br />
(10) Chile y Brasil disponían de legaciones diplomáticas en Japón.<br />
(11) No fue sino hasta 1905 que la Legación Británica fue elevada al rango de Embajada, siendo este funcionario el primer embajador de aquel país ante el Japón.<br />
(12) Este episodio dio lugar años más tarde al largometraje titulado 55 días en Pekín pro-tagonizado por Charlton Heston. David Niven interpretó magníficamente el papel del Mi-nistro McDonald.<br />
(13) Manuel Domecq García, Antecedentes Reservados sobre mi comisión en el Japón, noviembre de 1906. Archivo Roca, Sala VII, Leg. 1384 (1820-1906) AGN.<br />
(14) Estanislao S. Zeballos (1854- 1923) destacado abogado y doctor en Jurisprudencia, Diputado Nacional por la Capital Federal y por Santa Fe, Presidente de la Cámara de Diputados, Director del diario La Prensa, y 3 veces Ministro de Relaciones Exteriores. Es-cribió sobre infinidad de temas, desde Arqueología hasta Derecho Constitucional de los Estados Unidos. Estanciero y, desde 1888 a 1894, Presidente de la Sociedad Rural. Los sencillos trajes grises que usaba comúnmente y el clavel blanco que ostentaba en el ojal desmentían su fogoso temperamento.<br />
(15) Ibid nota 13.<br />
(16) Ibid nota 13.<br />
(17) Otra versión no confirmada documentalmente sostiene que Domecq García habría embarcado en el crucero acorazado Nishin, donde habría reemplazado al Jefe de Artillería del buque en pleno combate al ser herido el oficial japonés a cargo de esas tareas.<br />
(18) Ibid nota 13, págs. 8 y 9.<br />
(19) El Ejército envió al Teniente Coronel del Ejército Argentino Enrique Rostagno (1868-1934) quien siguió durante un año la campaña del Ejército Imperial. Sobre la base de su informe personal escribió más tarde en Alemania: “Les armées russes en Manchourie”, que fue elogiado por analistas militares Europeos. El gobierno Imperial Ruso le confirió la Encomienda de la Orden de Santa Ana.</p>
<p>Cuadro comparativo de las disponibilidades de los contendientes </p>
<p>País	                                                                       Rusia	                       Japón<br />
Superficie	                                                       25,000,000 Km2	       370,000 Km2<br />
Población	                                                       130 millones	               46 millones<br />
Ingreso fiscal	                                               2.000.000.000 yenes	250.000.000 yenes<br />
Militares regulares	                                       3.000.000 soldados    400.000 soldados<br />
Desplazamiento total de los buques de guerra	510.000 tns	        260.000 tns</p>
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